Medidas para la protección de los consumidores europeos

La Comisión Europea ha publicado hoy su último informe sobre el sistema de la Comisión para impedir o restringir la venta de productos peligrosos en el mercado: el llamado Sistema de Alerta Rápida. El informe muestra que el número de medidas adoptadas por las autoridades tras recibir una alerta crece de año en año y que en 2019 se alcanzó la cifra de 4 477 medidas, frente a las 4 050 de 2018.

Didier Reynders, comisario de Justicia, ha declarado: «El Sistema de Alerta Rápida está disponible 24 horas al día y 7 días a la semana, y mantiene la información en circulación y nuestro mercado único a salvo. Tal como muestra el informe de 2019, se está trabajando a un nivel sin precedentes para proteger a los consumidores de productos peligrosos y posibles daños. Además, la Comisión ha estado trabajando con los Estados miembros para incrementar las pruebas de productos. Este trabajo ha dado lugar a que 75 productos más fueran señalados como peligrosos a través de nuestro Sistema de Alerta Rápida desde finales de año pasado.

Principales conclusiones del informe

En 2019, las autoridades de los 31 países participantes en el Sistema de Alerta Rápida (los Estados miembros de la UE más el Reino Unido, Noruega, Islandia y Liechtenstein) intercambiaron a través del sistema 2 243 alertas sobre productos peligrosos, que dieron lugar a 4 477 medidas de seguimiento. Esto representa un aumento del 10 % desde el año pasado y del 63 % respecto a 2015. Las medidas adoptadas van desde la retirada o destrucción de un producto por parte de los distribuidores y minoristas antes de que llegue al consumidor, hasta la recuperación de productos no seguros en poder de los usuarios.

De acuerdo con el informe publicado hoy, los juguetes fueron la categoría de productos más notificada (con el 29 % del total de notificaciones), seguidos de los vehículos de motor (23 %), y los aparatos y equipos eléctricos (8 %). Los cosméticos, prendas de vestir, textiles y artículos de moda, así como los artículos de puericultura y equipamiento infantil, registraron también un elevado número de alertas.

Los riesgos más notificados se referían a productos que causaban lesiones (27 %), como fracturas o conmociones. Los componentes químicos de los productos fueron el segundo riesgo por frecuencia de denuncia (23 %), seguidos por los riesgos de asfixia para los niños (13 %).

Aunque no figuran en el informe de 2019, se han registrado numerosas alertas nuevas desde el comienzo de la pandemia de coronavirus. Hasta el 1 de julio, hubo 63 alertas nuevas relativas a mascarillas, 3 alertas relativas a trajes de protección, 3 alertas sobre desinfectantes de manos y 3 alertas sobre lámparas de rayos UV («varillas de desinfección»). Entre el 1 de marzo y el 1 de julio, se adoptaron 10 medidas de seguimiento relativas a mascarillas y una relativa a un desinfectante de manos, que dieron lugar a una mayor armonización de las medidas contra dichos productos y por lo tanto mejoraron la protección de los consumidores en toda Europa.

Pruebas coordinadas de productos

La Comisión también ha publicado hoy los resultados de las actividades coordinadas sobre la seguridad de los productos (CASP por sus siglas en inglés). Este trabajo, que incluía análisis de productos realizados conjuntamente por la Comisión Europea y autoridades europeas seleccionadas por los Estados miembros, culminó en 652 productos sometidos a pruebas para comprobar su seguridad. Los productos seleccionados por los Estados miembros para ser testados incluían dispositivos personales de movilidad, juguetes con relleno blando, cargadores, baterías, sillines de bicicleta para niños y juguetes viscosos («slime»). El 38 % del total de productos sometidos a prueba no cumplían aspectos específicos de la legislación de la UE en materia de seguridad. Se detectaron 75 productos (el 11 %) que constituían riesgos graves para los consumidores. Por ejemplo, aunque todos los sillines de bicicleta analizados presentaban algún tipo de riesgo, solamente el 8 % eran riesgos graves. Por categoría, los juguetes con relleno blando presentaban los índices más altos de riesgos graves, el 68 %, mientras que las baterías eran las que tenían menos riesgos graves (el 1 %). Al realizar este trabajo, si se detecta un riesgo que se considera grave, el producto se notifica en el Sistema de Alerta Rápida para evitar la difusión de productos peligrosos en el mercado.

Próximas etapas

La Comisión seguirá modernizando las herramientas del Sistema de Alerta Rápida para animar a los consumidores a consultar la base de datos de las alertas y tomar decisiones de compras seguras. Esto incluye la actualización del sitio web para consumidores y empresas, así como de las herramientas específicas utilizadas por los Estados miembros para notificar alertas.

Las actividades coordinadas sobre la seguridad de los productos se organizan todos los años. Las actividades de este año – CASP2020 – comenzaron al principio del año. Entre ellas están las pruebas a los que se someten los productos (como juguetes, joyas, equipamientos para juegos en el exterior de las casas, pequeños aparatos calentadores de cocina, arrullos para bebés y asientos de coche para niños), evaluaciones de riesgos, supervisión del mercado en línea, cooperación con aduanas, recopilación de datos sobre lesiones y accidentes y campañas de comunicación. En el contexto del coronavirus, la Comisión lanza también un llamamiento específico para los productos relacionados con el virus. El trabajo conjunto, que será semejante al desarrollado para los productos no relacionados con el coronavirus, cubrirá las mascarillas para nariz y boca, los desinfectantes para las manos y los guantes, y se espera que comience antes de mediados de julio de 2020. Actualmente se están fijando las prioridades para CASP2021.

Contexto

Desde 2003, el Sistema de Alerta Rápida garantiza que la información sobre productos no alimentarios peligrosos retirados del mercado o recuperados en cualquier parte de Europa se difunda rápidamente entre los Estados miembros y la Comisión Europea. De esta forma, pueden adoptarse medidas de seguimiento adecuadas en toda la UE.

El Sistema de Alerta Rápida tiene una página web pública llamada «Safety Gate» que permite el acceso a las actualizaciones semanales de las alertas presentadas por las autoridades nacionales que participan en el sistema. Gracias a la modernización del sistema, puede darse prioridad a alertas específicas que se tramitan inmediatamente en cuanto llegan, como las alertas sobre las mascarillas no seguras de abril de 2020.

Las empresas pueden usar también el portal Business Gateway para advertir de forma rápida y eficaz a las autoridades nacionales acerca de cualquier producto que hayan puesto en el mercado y pueda no ser seguro.

Otra iniciativa de protección de los consumidores es el Compromiso de seguridad de los productos, que fija medidas específicas voluntarias que van más allá de lo ya establecido en la legislación de la UE. Siete mercados en línea han firmado ya este acuerdo de cooperación con los Estados miembros para retirar productos peligrosos de sus páginas web. La empresa Wish.com se ha unido recientemente a la iniciativa.