Fotografías de archivo: cómo convertir instantáneas en dinero

Fotografías de archivo
Foto: Sina Schuldt/dpa

(dpa) – Publicar el mayor número posible de fotos es el sueño de muchos fotógrafos aficionados. Las agencias de fotografías de archivo ofrecen esta posibilidad.

“Las agencias de stock son una forma bastante fácil para que cualquiera que tenga un archivo fotográfico relativamente grande gane también dinero con su afición”, señala Benjamin Lorenz, de la revista especializada alemana “Chip Foto-Video”. El único requisito es que los motivos sean de uso universal.

Lorenz explica que entre los clientes de las agencias de stock se encuentran tanto empresas del sector industrial, como editores, asociaciones de turismo y agencias de publicidad o de relaciones públicas, y añade que estas pagan una licencia para poder utilizar las fotos.

Cuando estas son publicadas, prosigue, se suele mencionar el nombre del fotógrafo y de la agencia.

El experto puntualiza que los motivos incluyen personas en una amplia variedad de situaciones, objetos o fotos simbólicas, y que las imágenes con referencias estacionales, como la Navidad o la Pascua, también son muy solicitadas.

“Las instantáneas de las vacaciones o de la familia no sirven para estos fines”, explica André Kramer, de la revista especializada alemana “c’t”, y añade que quienes quieran vender sus fotos tienen que tener en cuenta la demanda, atender a los grupos destinatarios y ofrecer fotos con características distintivas.

Es indispensable mantenerse atento y tratar de detectar las tendencias a tiempo: “Se deberá comprobar previamente con la agencia qué temas son tendencia en la actualidad y si estos ya están representados con frecuencia”, aconseja Lorenz.

Las imágenes deben ser sencillas, es decir, no demasiado coloridas, pero también simples en la elección del motivo y no demasiado artísticas.

Según Kramer, puede ser útil dejar algún espacio en blanco para colocar un pie de foto. La primera impresión es la que cuenta, por lo que se deben elegir fotos que sean lo más expresivas posible.

Lorenz recomienda realizar una preselección de las imágenes, ya que también las agencias de stock revisan las fotos y las evalúan. Las fotos deben ser técnica y cualitativamente perfectas, la nitidez y la exposición deben ser correctas. Además, deben asignarse palabras clave y describir lo que se ve.

“La mayoría de las veces, sin embargo, las agencias informan sobre los motivos por los que se ha rechazado una foto, de modo que se la puede adaptar y mejorar en consecuencia”, señala Lorenz.

A menudo, las agencias de fotografías de archivo ofrecen ventas a comisión con un porcentaje variable. Según Lorenz, se trata de entre un 20 y un 50 por ciento.

El experto opina que una oferta de 2.000 fotos es razonable, con menos fotos el esfuerzo no vale la pena. “El objetivo sería entonces ir ampliando el archivo hasta llegar con el tiempo a 5.000 imágenes”.

Existen diferentes agencias, entre ellos grandes nombres internacionales como Adobe Stock, Depositphotos, Dreamstime, iStock/Gettyimages o Shutterstock. Según Lorenz, la mayoría de ellas requieren registrarse antes de subir la cartera de fotos. Los expertos recomiendan inscribirse en varias agencias.

Lorenz aconseja recurrir a los proveedores más pequeños, quizá también con referencia local, si se tienen fotos adecuadas en el archivo.

También hay que tener en cuenta los aspectos legales, ya que el fotógrafo es responsable de las fotos que sube a las agencias.

Uno de ellos es el derecho a la propia imagen: las personas que son fotografiadas o son claramente reconocibles en una foto deben haber aceptado que el fotógrafo pueda utilizar y publicar su imagen (cesión de modelo), preferiblemente por escrito.

Además, las fotos de obras de arte no pueden publicarse sin más; tampoco está permitido violar la ley de marcas: “Una foto con un modelo llevando vaqueros de marca, Nirvana en la camiseta y un bolso Louis Vuitton es crítico”, asevera Kramer.

Una cosa es cierta: la competencia en el mercado de la fotografía es feroz. “Es algo que tiene que gustar y aportar diversión”, enfatiza Kramer.

El fotógrafo profesional afirma que vale la pena concentrarse en los temas que se venden bien: “Quizá surja a partir de ahí una nueva perspectiva creativa”.

Por Bernadette Winter (dpa)