El nuevo altavoz para exteriores de Sonos

(dpa) – Sonos, empresa estadounidense especializada en sistemas de audio, amplía su oferta con un pequeño altavoz portátil. Con algo menos de 17 centímetros de largo y unos 6 de ancho, el Roam adapta automáticamente el sonido al entorno y lo optimiza tanto en exteriores como en interiores.

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Fácil de guardar: el altavoz Sonos Roam solo mide 17 centímetros de largo y seis de ancho. Foto: Sonos/dpa

Patrick Spence, presidente ejecutivo de Sonos, señaló que la empresa cuenta con que, una vez superada la pandemia, la gente comience a pasar más tiempo afuera, y que por ese motivo decidieron apostar por el desarrollo del Roam en lugar de dedicarse a otro modelo previsto inicialmente.

Si el altavoz detecta que está en el exterior, envía las ondas sonoras de forma más selectiva hacia delante, ya que es donde supone que están los oyentes. Según Spence, este truco técnico es necesario para que el sonido no se pierda cuando no encuentra paredes en las que rebotar.

Sonos había introducido la medición automática del entorno por primera vez con el modelo Move 2019. El Move también funciona con baterías, pero con un peso de tres kilogramos es demasiado pesado para ser utilizado como portátil. El Roam, en cambio, pesa solo 430 gramos.

El Roam cuenta con certificación IP67 de resistencia al agua y al polvo y, según el fabricante, su batería garantiza diez horas de reproducción de música. Además, puede cambiar automáticamente entre la conexión por Bluetooth en el exterior y la conexión por WiFi a un sistema Sonos en el interior de la vivienda.

Con la llamada función Swap, se puede enviar música desde el Roam al altavoz Sonos más cercano. Además, se pueden conectar dos altavoces Roam para formar un par estéreo.

El precio del Roam es de 179 euros (aproximadamente 213 dólares estadounidenses). Para el uso doméstico, Sonos suministra una base de carga sin cable por 49 euros. Amazon Alexa y Google Assistant pueden configurarse como asistentes de voz.

Según Spence, durante la pandemia Sonos tuvo que realizar importantes ajustes en el proceso de desarrollo del dispositivo. En las oficinas de la empresa en Santa Barbara (California) y Boston (Massachusetts) trabajaban solo unas pocas docenas de empleados de manera presencial; muchos instalaron laboratorios de pruebas improvisados en sus casas.

El primer montaje de los prototipos, momento clave en el desarrollo de un nuevo producto, fue realizado por completo en la sede china de Sonos en Shanghai. El equipo estadounidense participó por videoconferencia.