Del Toro: “No vi películas de monstruos” para “La forma del agua”

Guadalajara, 10 mar (dpa) – El cineasta mexicano Guillermo del Toro dijo hoy que para filmar “La forma del agua”, por la que ganó el Oscar a mejor director y mejor película, se inspiró en el cine melodrámatico y no en el de monstruos.

“Me preguntan qué vi para hacerla, pues vi melodramas. No vi películas de monstruos (…) Si para hacer películas fantásticas consultas películas fantásticas, estarás haciendo un eco”, señaló durante una clase magistral impartida en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG).

“La forma del agua” cuenta la historia de amor entre un hombre anfibio y una mujer muda. La película también se llevó el premio a la mejor banda sonora, otorgado a Alexandre Desplat, y a mejor diseño de producción en la reciente ceremonia de los Oscar.

Del Toro, de 53 años, llegó a Guadalajara, su ciudad natal y ubicada unos 500 kilómetros al oeste de la Ciudad de México, para dar tres clases magistrales tituladas “De Geometría a la Forma del Agua” en el marco de la 33 edición del FICG.

El realizador de películas como “El espinazo del diablo” y “El laberinto del fauno” manifestó ante un auditorio lleno que, precisamente, “La forma del agua” se nutre de todas sus películas anteriores.

“‘La forma del agua’ se hilvana con imágenes de ‘Hellboy’, ‘El Laberinto del Fauno’, ‘El Espinazo del Diablo’ y ‘Cronos’. Redondea todas mis otras películas. La unión de personajes incompletos está presente”, dijo.

Contó que la primera idea que tuvo para hacer la oscarizada cinta fue la de una película muda y en blanco y negro, pero que pese a que no lo hizo así, “La forma del agua” fue todo un desafío, no solo para él, sino también para el público.

Del Toro indicó que existen tres “momentos difíciles” o “bisagra” en la película: “Uno, la primera vez que aparece la criatura y parpadea; el segundo, cuando ella (la protagonista) se quita la ropa y entra en la tina; tercero: el baile”.

Sobre el cine en general, el director señaló que no lo considera una ciencia, sino “alquimia”. “Es tomar elementos que tú transformas y transmutas para convertirlos en oro”, agregó.

La mayoría de la audiencia en la clase de Del Toro fueron estudiantes de cine que tuvieron oportunidad de hacerle preguntas, comentarios y agradecer su representación del cine mexicano.

A todos ellos, el director les dijo que en México existe mucho talento en muchas áreas, no solo en cine, y que lo importante era demostrarlo.

“Si no hay oportunidades, entonces hay que crearlas”, manifestó ante los aplausos de los asistentes.

El FICG inició el viernes y seguirá hasta 16 de marzo en Guadalajara, con Cataluña como invitado de honor y con Del Toro, uno de sus fundadores, como invitado especial.

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