Una dieta solo de carne no es buena para el perro

(dpa) – Poniendo verduras en el comedero del perro, los dueños no se ganan precisamente el amor del can. Como se lo ganan por seguro es dándole grandes tajadas de carne.

Pero esto, pese a la felicidad que crea en ese momento en el animal, es perjudicial para él y puede generarle problemas de salud.

“Al igual que las personas, los perros necesitan muchos nutrientes para cubrir sus necesidades diarias y permanecer sanos”, explica Kathrin Irgang, veterinaria en la ciudad alemana de Traunstein. La mezcla adecuada también es importante.

“Una alimentación adecuada consiste en carne en aproximadamente entre un 50 y 70 por ciento”, dice la asesora para alimentación animal Heidi Herrmann.

Eso da al perro la proteína y las grasas necesarias, así como distintas sustancias necesarias. “Pero ni de lejos todas las que necesita”, añade.

Faltan otros componentes. Vísceras y huesos, por ejemplo, huevos, leche, y también vegetales, frutas y granos. Todos ellos completan los nutrientes que ofrece la carne. Los huesos aportan calcio y las vísceras, ácidos. Las verduras tienen vitaminas e hidratos de carbono para el gasto calórico.

Esto no es una dieta producto de la invención del hombre. No hay más que mirar la historia de la alimentación del perro para saberlo.

“Es un descendiente del lobo y este tampoco es un carnívoro completo, sino un comedor de presas”, indica Irgant.

Como tal, no solo se come la carne de los animales que caza, sino también sus vísceras, los huesos, la sangre y el contenido de sus estómagos. Además, como frutos aquí y allá, insectos, raíces y también saquea nidos de aves.

Los perros, como animales de compañía que son, no cazan ni son independientes en su alimentación, sino que las personas tienen que alimentarlos y procurar que estén sanos.

Unos se decantan por la comida ya preparada para ellos y otros deciden preparar ellos mismos lo que come su perro. ¿Cuál es la mejor opción? Eso depende de cada uno.

“Lo menos complicado y lo más seguro es acudir a la comida preparada”, dice Josef Kamphues, del Instituto para Alimentación Animal de la Facultad de Veterinaria de la ciudad alemana de Hannover.

Ya existen comidas que contienen todos los nutrientes necesarios para el animal y con ellas, los dueños pueden estar seguros de que su can va a obtener todo lo que precisa.

Más allá de la reacción del perro al comerla -hay que ver si le gusta y si su digestión es normal con esa comida-, se aconseja también mirar los ingredientes.

La carne debe ser el principal y debe ser carne de verdad, no derivados de la misma, que por lo general son cartílagos. Además es importante que contenga proteína, hidratos de carbono, grasa y sustancias vitales.

Un perro adulto de tamaño medio debería comer, por ejemplo, entre un 20 y 25 por ciento de proteínas y un 10 y un 15 por ciento de grasa. Los expertos no ven con buenos ojos los conservantes ni los potenciadores del sabor.

“Se acumulan en los órganos y los tejidos y conducen con frecuencia a alergias, enfermedades intestinales y estomacales y a otros problemas de salud”, explica Herrmann.

Lo mismo ocurre con altas proporciones de maíz, soja y trigo, que se utilizan para ahorrar en proteína animal. Quien tema que su perro muestra intolerancias, por ejemplo con diarreas frecuentes o sarpullidos, debe cambiar a otro producto.

“Si los síntomas se mantienen, lo más aconsejable es ir a un veterinario para consultarle y quizá intentar con comida fresca”, indica Kamphues.

Una ventaja de ello es que no habrá ingredientes artificiales en el comedero y que los dueños conocen la calidad de los ingredientes.

“Los perros que reciben comida fresca, por lo general están más en forma que los que no. Quien haga este cambio en la alimentación, lo notará rápidamente en su perro”, dice Herrmann.

Pero comprar productos frescos y dar de comer con ellos al perro no es suficiente. “La alimentación debe ser equilibrada. Si no, pueden presentarse deficiencias y déficit alimenticios”, según Kamphues.

Para averiguar qué necesita el can, lo mejor es que los dueños se informen con especialistas. Así sabrán qué alimentos no tolera su perro y también que nunca hay que darle carne de cerdo cruda ante el riesgo de infección con el herpesvirus porcino 1, que causa la enfermedad potencialmente mortal de Aujeszky.

Por Nicola Menke (dpa)

 Foto: Markus Scholz/dpa