¿Será posible recuperarse totalmente tras padecer la Covid-19?

Enfermeras atendiendo a un paciente en una unidad de cuidados intensivos en un hospital de Alemania. Foto: Patrick Seeger/dpa

(dpa) – Francesco, un italiano de 18 años, enfermó de Covid-19 de forma tan grave que los médicos del Hospital San Raffaele de Milán tuvieron que realizarle un trasplante de los dos pulmones para salvarlo.

La operación no tenía precedentes, salvo “unos pocos casos en China” y otro en Austria, hasta el punto de que los médicos lo consideraron un “salto al vacío”, según anunció el hospital.

La cirugía se realizó a mediados de mayo, después de que Francesco pasara casi dos meses sobreviviendo gracias a la ventilación mecánica, y fue un éxito. El hospital comunicó que ahora el paciente está iniciando un “largo período de recuperación”.

El de Francesco fue un caso extremo, pero evidencia todo el daño que la enfermedad respiratoria provocada por el coronavirus puede causar, incluso en pacientes jóvenes y sin dolencias previas.

Según la Sociedad Italiana de Neumología (SIP), alrededor del 30 por ciento de las personas recuperadas tras sufrir un brote grave de Covid-19 pueden sufrir daños pulmonares permanentes.

“Vemos que dos meses después del alta, casi un tercio de los pacientes todavía tiene alteraciones pulmonares significativas”, aseguró a dpa el profesor Angelo Corsico, miembro de la SIP.

El neumólogo agregó que la cifra del 30 por ciento cuadraría con los datos recogidos sobre sobrevivientes de anteriores enfermedades relacionadas con coronavirus, como el SARS y el MERS.

Corsico es profesor de neumología en la Universidad de Pavía, en el norte de Italia, y jefe del departamento de neumología del hospital Policlinico San Matteo, un hospital de la misma ciudad.

Pavía está en la región de Lombardía, el epicentro del devastador brote de coronavirus que afectó a Italia, y que todavía es responsable de numerosas muertes e infecciones.

La crisis sanitaria en Pavía se agravó a finales de marzo, pero el número de infectados disminuye desde entonces. El departamento de Corsico no registra ningún nuevo caso desde mediados de mayo.

El profesor explica que los pacientes recuperados a menudo se encuentran “sin aliento, sobre todo después de realizar algún ejercicio, como subir escaleras o dar largas caminatas, pero algunos incluso en reposo”.

Estos síntomas “no son sorprendentes” en personas hospitalizadas durante largos períodos de tiempo, porque “estar intubado durante semanas no es un paseo por el parque”, afirmó Corsico.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 15 por ciento de las infecciones por Covid-19 son graves y requieren aporte de oxígeno, y el cinco por ciento son críticas y hacen necesaria ventilación asistida.

Son estos pacientes los que pueden no recuperarse completamente. Un riesgo clave para ellos es la fibrosis pulmonar, una afección que reduce permanentemente la capacidad respiratoria del enfermo.

La Covid-19 puede provocar otras complicaciones, como trombosis o una potencialmente mortal coagulación sanguínea. También se investiga si la enfermedad puede dañar el sistema nervioso central.

“Es un mundo que estamos explorando”, dijo a dpa Massimo Andreoni, jefe de de enfermedades infecciosas del hospital Policlinico Tor Vergata de Roma sobre las consecuencias a largo plazo.

Para Corsico, el seguimiento es fundamental para los pacientes dados de alta: “Se necesita un enfoque multidisciplinar y personalizado que incluya un elemento de ejercicio físico pero también orientación dietética … y posiblemente apoyo psicológico”.

La pérdida de peso y masa muscular es una consecuencia típica de largos períodos de hospitalización. Mattia Maestri, el llamado “paciente cero” de Italia, dijo que perdió casi 20 kilos tras un mes en el hospital, tres semanas conectado a un ventilador.

A Maestri, de 37 años, se le diagnosticó el virus el 20 de febrero en su ciudad natal de Codogno, a unos 60 kilómetros al sudeste de Milán. Fue el primer caso de transmisión local detectado en Italia.

Corredor aficionado y ex futbolista, Maestri lucha ahora por hacer jogging. “El mes que pasé metido en la cama casi hizo desaparecer mis músculos”, dijo al diario deportivo “Gazzetta dello Sport”.

Fausto Russo, un preparador físico de 38 años de edad de Scauri, a unos 150 kilómetros al sudeste de Roma, es otro tipo de deportista que tuvo una experiencia cercana a la muerte con la Covid-19.

Entre marzo y abril pasó un mes en el hospital. No necesitó cuidados intensivos, pero tuvo que usar un casco de aislamiento para recibir aporte de oxígeno durante una semana.

“Respiro con normalidad, esta mañana hice un recorrido de 90 minutos en bicicleta, pero a veces me siento un poco más cansado que de costumbre”, explicó Russo a dpa, y agregó que pronto le tenían que hacer una radiografía del tórax, entre otras pruebas.

Russo añadió que a veces tiene “una sensación extraña en la garganta, como si se hubiera estrechado”, e insistió en que su vida estaba volviendo a ser “bastante normal”. Sin embargo, admitió que su estado estaba lejos del que tenía antes de la enfermedad: “No puedo negar que no estoy en plena forma”.

Por Alvise Armellini (dpa)