¿Qué es un abogado laboralista y de qué puede encargarse?

El derecho laboral es una de las ramas del derecho más demandadas en la actualidad, teniendo en cuenta que se encarga directamente de todo lo relacionado con los trabajadores y las empresas, así como la gran mayoría de actividades comerciales. 

Dentro de las muchas ramas que tiene el derecho, la del ámbito laboral cuenta con un gran peso debido a los casos de los que se encarga. En este sentido, los abogados laborales, a los que también se les llama laboristas, son los profesionales que se encargan de asesorar y guiar, tanto a trabajadores como empresas, en cualquiera de las situaciones que se pueden dar en este ámbito, sea un conflicto o no. También suelen ofrecer servicios de asesoramiento relacionado con los trámites que hay que llevar a cabo en la Seguridad Social. 

El principal objetivo de estos abogados es hacer que los empleados puedan desarrollar su trabajo en las mejores condiciones posibles, protegiéndolos de incumplimientos por parte de las empresas. De igual modo, también se encargan de proteger a las entidades de posibles abusos por parte de los empleados, para evitar que se pueda suceder algún problema. 

En base a este contexto, los abogados laboralistas en Oviedo pueden encargarse de cualquiera de estos supuestos que puedan darse, problemas o conflictos comunes en el terreno laboral como por ejemplo, incumplimientos con los contratos, falta de profesionalidad o régimen de horario injustificado, entre otras cosas. Para saber más sobre los servicios que pueden ofrecer estos profesionales en Oviedo, a través de este enlace https://abogadosoviedo.org/ se puede consultar toda la información mucho más detallada. 

Principales funciones de un abogado laboralista

Como ya se ha comentado, estos profesionales se ponen a disposición tanto de empresas como de empleados y es por ello que, suelen intervenir en los siguientes casos, que son los más habituales. 

Asesoramiento para empresas

Los abogados laboralistas son los encargados de regular las relaciones que puedan establecerse entre los trabajadores y las entidades que los contratan. De esta forma, una de sus principales funciones es guiar y asesorar a las empresas en todo momento, para que puedan llevar a cabo su actividad siempre dentro del marco legal y en base a la normativa vigente en el terreno del derecho laboral.

Suelen ayudar en la redacción de contratos, además de añadir cuáles serán las condiciones de trabajo, según el perfil de cada uno de los empleados. Asimismo, se encargan de negociar los convenios que correspondan según el colectivo, realizar los trámites de la Seguridad Social, controlar las bajas de los empleados, manejar los despidos o incluso asesorar sobre las horas extras o los días libres, entre otras cosas. 

Protección a los empleados

Al igual que ayudan a las empresas, los abogados laboralistas también tienen una función muy importante a la hora de ofrecer protección a los trabajadores. Son los responsables de que se vele por sus derechos y que se apliquen correctamente todas las leyes establecidas dentro del terreno laboral. Sus funciones en este ámbito pueden ir desde un simple servicio de asesoramiento, hasta la revisión de contratos o incluso llevar casos más graves como injusticias o abusos. 

En este sentido, denunciar los trabajos que se hacen sin contrato, negociar los acuerdos entre ambas partes, llevar a juicio los despidos injustificados o controlar los permisos de trabajo para personas extranjeras, son otras de las funciones que estos abogados especialistas llevan a cabo. 

Gestionar los conflictos

En algunos casos, se puede dar un problema o un conflicto entre ambas partes y, los abogados laboralistas son los encargados de defender a sus clientes, pudiendo ser estos una empresa o un trabajador particular. En cualquier caso, sea cual sea el cliente que contrate sus servicios, el abogado laboralista debe velar siempre por el cumplimiento de la ley, entre ambas partes.

De esta manera, hay que destacar las situaciones más comunes en las que se puede dar una demanda, como por ejemplo, los días no pagados, los accidentes laborales, acosos o los casos de discriminación por diferentes motivos, siendo los habituales por sexo o raza.