James P. Allison: “Habrá saltos de gigante contra el cáncer”

Madrid, 11 jun (dpa) – El estadounidense James P. Allison, pionero de la inmunoterapia, afirmó hoy en Madrid que en los próximos años habrá “saltos de gigante en la lucha contra el cáncer” y subrayó, junto a la epidemióloga colombiana Nubia Muñoz, la necesidad de insistir en la prevención.

“Tenemos un largo camino por delante pero en algunos casos al menos sabemos cómo hacerlo. No creo que nunca podamos decir que estaremos libres de cáncer, quizás de algunos. Es un gran reto y creo que en los próximos años habrá saltos de gigante en muchos más (tipos de) cánceres”, señaló Allison en rueda de prensa.

El inmunólogo estadounidense es responsable de la primera inmunoterapia de alta eficacia contra el cáncer, principalmente contra los melanomas, y ha abierto la puerta a investigaciones sobre otros tipos de tumores. Por ese trabajo recibirá este miércoles en Madrid el Premio Fronteras del Conocimiento en Biomedicina de la Fundación BBVA.

La inmunoterapia se basa en potenciar la capacidad del sistema de defensa del organismo humano para combatir y eliminar las células cancerosas de manera específica. Según Allison (Texas, 1948), esta estrategia se ha convertido en el “cuarto pilar” contra el cáncer, en combinación con la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia.

Además de combatir los melanomas -con tasas de supervivencia de hasta 10 años en un 20 por ciento de los pacientes- la inmunoterapia también se aplica para luchar contra el cáncer de riñon o vejiga. Pero en otros tipos de cáncer, como el de páncreas “aun queda un gran camino por recorrer”, reconoce el experto. “Tenemos que seguir estudiando y aprendiendo más”.

Hace tan sólo unos días, en la revista “Nature Medicine” se conoció el primer caso en el que la inmunoterapia acabó al parecer con un cáncer de mama metastásico. “Es un caso muy reciente pero es un punto de inflexión”, opinó hoy Allison.

El investigador estuvo acompañado en la comparecencia por la colombiana Muñoz, galardonada en la categoría de Cooperación al Desarrollo por hacer posible una vacuna eficaz contra el cáncer de cuello de útero, provocado principalmente por el virus del papiloma humano (VPH).

La epidemióloga, nacida en Cali en 1940, hizo un especial hincapié en la necesidad de insistir en la prevención. “Tenemos toda la evidencia para decir que el tabaco causa de un 30% de los cánceres en el mundo. Tenemos que usar lo que ya sabemos, tratemos de aplicar esto y no esperemos que la gente llegue con un cáncer de pulmón para ser tratada con inmunoterapia”, señaló. “Estoy de acuerdo en que la prevención es fundamental, podemos prevenir muchos de estos casos”, dijo por su parte Allison.

Muñoz se refirió también al movimiento antivacunas, que en los últimos años afectó a las vacunas contra el VPH desarrolladas gracias a sus investigaciones. En su opinión, uno de los problemas es que las redes sociales y algunos medios de comunicación amplifican el mensaje de los antivacunas.

“Creo que (los científicos) no tenemos las armas para hacer frente al ruido de las redes sociales. Necesitamos organizarnos mejor, tener grupos expertos en estas comunicaciones y tratar de educar más a la población general y también a los médicos”, señaló.

Un ejemplo especialmente doloroso para ella se dio en su país natal, Colombia. Allí el programa de vacunación funcionaba muy bien hasta que en 2014 hubo “rumores de que la vacuna era responsable de las reacciones que presentaron niñas en un pueblo meses después”. “Los medios de comunicación hicieron un incendio y este programa se ha venido abajo”, lamentó.

Al frente de su equipo en la Agencia Internacional para la Investigacion del Cáncer, en Lyon, Muñoz confirmó que el VPH es el principal responsable del cáncer de cuello de útero, estudiando para ellos a miles de mujeres en todo el mundo.

Actualmente el 86% de los casos se da en países pobres. Estos no tienen acceso a la vacuna, debido a su elevado precio, ni infraestructura para poner en marcha programas de detección temprana de la enfermedad.

“Si utilizamos esas dos armas -las vacunas y los test para detectar el VPH- podemos seguramente eliminar el cáncer cuello de útero”, aseguró Muñoz.

Por Laura del Río (dpa)