7:28 am - Miércoles Abril 26, 2017

Investigadores de la Universidad de Oviedo y el Serida descubren cómo crear bosques resistentes al cambio climático

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fotonoticia_20160209130656_800Investigadores de la Universidad de Oviedo y el Serida han identificado nuevos biomarcadores que permitirán, a largo plazo, la creación de bosques capaces de resistir el calentamiento global producido por el cambio climático.

Según informa la Universidad en una nota de prensa, estos nuevos biomarcadores podrán ser utilizados en los programas de gestión y mejora forestal para lograr la sostenibilidad de los bosques en el actual contexto. La pieza clave de esta investigación está en los metabolitos, el conjunto de moléculas que componen el metabolismo de un ser vivo.

Los científicos tomaron como base de estudio la colección clonal de Pinus Pinaster del programa forestal del Serida, compuesta de pinos procedentes de diferentes partes del mundo como Francia, España y Marruecos. El estudio de los metabolitos que se extrajeron de los ejemplares cultivados en Asturias sorprendió a los investigadores al apreciar diferentes metabolitos según la procedencia del árbol.

El investigador del Departamento de Biología de Organismos y Sistemas de la Universidad, Luis Valledor, confirmó que esperaban encontrar los mismos metabolitos independientemente de la procedencia de los árboles debido a que estas moléculas “son muy sensibles a los cambios medioambientales”.

Sin embargo, descubrieron que los distintos ejemplares mantenían intacta parte de la capacidad genética de origen en relación a la producción de metabolitos, una especie de huella genética. La investigación, publicada en la revista ‘Molecular Ecology’, lleva por título ‘Estudio de la variación natural en el metaboloma de Pinus Pinaster’.

Luis Valledor destaca que, gracias al estudio de este conjunto de moléculas, puede explicarse ahora la mayor o menor tolerancia de los distintos ejemplares ante situaciones de estrés como la temperatura, la radiación ultravioleta o la escasez de luz.

Podrían generarse así, previa identificación de los metabolitos, “bosques a la carta”, seleccionando árboles con capacidad de adaptación a las diferentes condiciones geoclimáticas.

Los científicos eligieron el Pinus pinaster por su importancia tanto en la industria maderera y de pasta de papel como en las políticas de reforestación. Se trata de una especie autóctona de notable presencia en Asturias y en España.

El Pinus pinaster ocupa en nuestro país aproximadamente 1,8 millones de hectáreas. Tras el eucalipto, es la especie más aprovechada por las madereras, ya que supone prácticamente el 26% de toda la madera producida en España.

Los autores del estudio consideran que los resultados obtenidos con esta especie son trasladables a otras pináceas como Pinus sylvestris o P. radiata, si bien la metodología desarrollada podría aplicarse a cualquier especie vegetal.

El trabajo ahora publicado ha sido posible gracias a la colaboración de diferentes equipos procedentes de la Universidad de Oviedo, el Servicio Regional De Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), la Universidad de Viena y la Academia de las Ciencias de la República Checa.

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