Estar a dieta no implica no disfrutar de pequeños caprichos

Hacer dieta cada cierto tiempo es algo fundamental para mantenerse en forma. Sin embargo, hacer dieta no implica que no puedas permitirte algún pequeño capricho ocasionalmente. Hoy hablamos sobre esto.

Tipos de dietas eficaces hoy en día

Actualmente, con la insistencia que tiene gran parte de la población en conseguir un cuerpo perfecto, han surgido multitud de rutinas de ejercicios y de dietas milagrosas. Sin embargo, como puedes imaginar, los milagros tampoco existen en las dietas.

Es por ello que, si encuentras por internet las dietas de la piña, de la manzana o del limón, debes ir con mucho cuidado. Estas dietas te aseguran que perderás cinco kilos en una semana… ¡Pero eso tiene truco!

Estas dietas están basadas en eliminar los líquidos retenidos a través del consumo de alimentos diuréticos. El problema de esto es que, una vez se vuelve a la dieta normal, los líquidos se recuperan, y el peso vuelve.

Además, ten en cuenta que alimentarte durante días de un solo producto como la piña, la manzana o el limón es muy peligroso para tu salud. Te faltarán nutrientes esenciales. Es por ello que es mejor evitar ese tipo de dietas.

Sin embargo, sí es cierto que, en los últimos tiempos, han aparecido nuevas dietas (o, al menos, se han puesto de moda) que pueden ayudarte a reducir tu peso. Es el caso, por ejemplo, de la dieta cetogénica.

La dieta cetogénica consiste, básicamente, en reducir el consumo de hidratos de carbonos y aumentar el consumo de las grasas saludables. Así, se trata de consumir una menor cantidad de cereales o pan, y aumentar el consumo de aguacate y aceite de oliva, por ejemplo.

Por supuesto, existen todo tipo de planes para hacer la dieta cetogenica de la mejor forma posible. Es muy recomendable que los tengas en cuenta si la quieres probar. Pero, entendiendo cómo funciona la dieta cetogénica, ya has dado un buen paso para empezar.

Pequeños caprichos… Como la sidra

La sidra podría ser un alimento que no encaja en una dieta. De hecho, es así. No encaja en una buena dieta. Sin embargo, si estás de visita en Asturias, no vas a quedarte sin probarla, ¿verdad? ¡Una dieta no puede ser una cárcel!

Tomarte una sidra, aunque estés haciendo una dieta, no tiene ningún problema. Eso sí, ya que lo haces, deberías tratar de elegir aquella sidra que mayor calidad te ofrezca. Y, claro, para eso hay que tener algunos conocimientos al respecto.

Por ejemplo, no está de más conocer los diferentes tipos de sidra que existen. En el enlace anterior podrás encontrar diferentes tipos de sidra, como la sidra de hielo o la sidra de nueva expresión. Y, sí, sé que no entiendes muy bien qué implica cada tipo.

Pero, precisamente por eso, el enlace que te hemos mostrado puede resultarte de gran interés. Allí puedes conocer los diferentes tipos de sidra, cuáles son sus características, la mejor forma de consumirlas, con qué acompañarlas, etc.

Y es que, si vas a saltarte la dieta, al menos habrá que hacerlo bien, ¿no?

¿Cómo debe tomarse la sidra?

Siguiendo con las sidras, tenemos hablar de la importancia de los escanciadores de sidra. Al fin y al cabo, este es un aspecto imprescindible al hablar de la sidra asturiana. Escanciar la sidra es un arte y una necesidad, así que debes tenerlo en cuenta.

Este es bastante complicado, por lo que es mejor dejar que nos escancie la sidra un profesional y después nos la dé para beberla. No obstante, siempre es divertido intentarescanciar unos culines de sidra por uno mismo (aunque más como juego que como práctica).

La razón del escanciado de la sidra es sencilla. Pero empecemos por el principio: La sidra proviene de la fermentación del mosto de manzana, y es tradición servirla lanzándola desde lo alto, con la botella cogida en alto con una mano y el vaso abajo, en la otra mano.

De esta forma, al caer, la sidra golpea el vaso y se producen unas burbujas muy pequeñas de anhídrido carbónico, que son las que arrastran el aroma de la sidra. Es por ello que los consumidores más especializados consideran que, sin burbujas, no merece la pena beber sidra.

Eso sí, hay que señalar que esto solo es necesario hacerlo en la sidra natural, y no en los espumosos. Además, hay que señalar que la sidra se suele servir en un vaso ancho, porque, de esta forma, se puede introducir la nariz para disfrutar de esos aromas.

Por último, es destacable el hecho de que la sidra se suele servir de culín en culín, y la forma apropiada de beberla es de un solo trago. Precisamente para evitar que se escapen las burbujas y, por lo tanto, el aroma.

Otros caprichos

Como ves, la sidra es una buena razón para saltarse la dieta. Sin embargo, no es la única. Existen otros caprichos que también pueden ser una razón de peso para saltarse la dieta, como el chocolate, una cerveza o cualquier otra bebida o comida.

¿Cómo lidiar con ello cuando estamos haciendo una dieta?

Bueno, lo cierto es que no es tan complicado. Solamente tienes que tratar de compensar ese exceso con una mayor rigurosidad en la dieta en los días siguientes. Esto puede parecer grave, pero es más fácil de lo que parece.

Por ejemplo, si vas a comer a casa de tus padres y comes más de la cuenta, al día siguiente puedes tratar de ayunar al medio día y hacer más deporte por la mañana. De esta forma, quemarás un extra de calorías y esos caprichos no habrán sido problemáticos.

Al fin y al cabo, la dieta es para que te sientas mejor. Si la dieta solo sirve para que estés más a disgusto… ¡Mejor será dejarla!

Como puedes ver, el hecho de estar haciendo dieta no implica que no puedas tomarte un respiro y disfrutar de algún pequeño capricho. Esperamos que, con este artículo, te haya quedado claro y no te frustres haciendo dietas demasiado duras.

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