Desescalada del sector público asturiano

La Consejería de Presidencia ha elaborado un plan gradual para la vuelta al trabajo presencial de los empleados públicos, que incluye medidas preventivas y organizativas orientadas a reforzar la seguridad del personal, minimizar riesgos y garantizar un servicio adecuado a la ciudadanía. Está previsto que el proceso se prolongue durante seis semanas, por lo que culminará antes del 21 de junio, siempre que la situación sanitaria lo permita.

La resolución, que se publica hoy en el Boletín Oficial del Principado (Bopa), incorpora criterios de equidad para quienes tengan que atender a menores o personas dependientes afectadas por cierre de centros y para trabajadores que, por su estado de salud o circunstancias particulares, puedan resultar especialmente vulnerables al coronavirus. Estos grupos serán los últimos en retornar a sus puestos en las dependencias de la Administración autonómica.

Entre las medidas preventivas, siguiendo las indicaciones del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, se mantendrá una distancia mínima de seguridad de dos metros entre personas. Cuando esto no sea posible, se instalarán barreras físicas entre los puestos y se adoptarán medidas de flexibilidad laboral – incluidos turnos de trabajo y teletrabajo- con el fin de evitar una concentración excesiva de personal en las consejerías y organismos autonómicos.

Además, la Administración proveerá a la plantilla del material de protección adecuado en cada caso, incluidas soluciones hidroalcohólicas, guantes y mascarillas, en aquellos puestos de trabajo en los que no se pueda mantener la distancia interpersonal de seguridad recomendada.

En los servicios de atención presencial a la ciudadanía, tales como los registros, se implantará un sistema de cita previa y se dispondrán barreras protectoras. Asimismo, se ampliará el horario de apertura y atención.

También se fomentará la digitalización y el uso de documentos electrónicos, sobre todo en las oficinas de registro; se dará prioridad a las reuniones telemáticas, y se suspenderán los viajes de trabajo que puedan solventarse telefónicamente o mediante videoconferencia.

Medidas de organización

En cuanto a las acciones organizativas, el personal se incorporará por tandas, en consonancia con las fases de desescalada reguladas por el Gobierno de España. De este modo, primero se incorporarán a sus plazas las personas que ocupan jefaturas y las que son responsables de procesos; seguidamente, aquellas que no tienen la opción de teletrabajar y, por último el resto de personal, bien de forma presencial o a distancia.

Al margen de los profesionales encargados de los servicios esenciales, las primeras incorporaciones comenzarán a partir de mañana, 14 de mayo, tras la publicación de la resolución correspondiente en el Bopa.

De estas instrucciones quedan excluidos el personal docente, el de la Administración de Justicia y el del Servicio de Salud del Principado (Sespa).