Vatutinki en vez de playa: El “refugio” de Alemania para Mundial

Moscú, 13 jun (dpa) – Hasta último momento los obreros estuvieron trabajando para que Alemania, defensora del título, estuviera a gusto en el Mundial de fútbol de Rusia 2018. Hace poco se terminaron las obras, dijo a dpa la dirección del Hotel Vatutinki, cerca de Moscú, donde la delegación alemana se alojará durante la Copa del Mundo.

El Hotel Vatutinki se ubica a las afueras de la localidad del mismo nombre en el sudoeste de la capital rusa. Hasta el estadio Luzhniki, donde Alemania disputará el domingo su primer partido ante México, son sólo 35 kilómetros. El aeropuerto de Vnukovo está a 30 kilómetros. «El recinto de entrenamiento del CSKA Moscú (de la primera división rusa) está a sólo cinco minutos», comenta una portavoz del hotel.

Elegir este alejado complejo con spa no fue sencillo para la Federación Alemana de Fútbol (DFB). La playa y el clima subtropical de Sochi en el Mar Negro eran una tentación. Allí se alojó la selección alemana durante la Copa Confederaciones el año pasado. El complejo de lujo junto al paseo costero era moderno y elegante. El estadio estaba a la vista. Una playa privada permitía a los jugadores relajarse.

Pero en el Mundial de fútbol, que se extiende del 14 de junio al 15 de julio, los parámetros son otros. «Finalmente aplicamos nuestro sentido común», justificó el entrenador Joachim Löw la elección de Moscú. En medio de un bosque y sin casi conexión con el transporte público, el hotel será un lugar de calma y descanso para Löw y su equipo entre un partido y otro.

«En Moscú podemos trabajar concentrados con las mejores condiciones para entrenar y en este cuartel apartado además tendremos buenas posibilidades de recuperarnos», dijo Löw. El mánager del equipo, Oliver Bierhoff, dijo a la agencia Tass sobre la elección del hotel que algunas delegaciones buscan un lugar animado, pero que Alemania quiere que los jugadores reciban la menor atención posible.

Las fotos en Internet muestran el mármol lustrado del lobby y pesados muebles de madera oscura en las habitaciones. Lujo postsoviético, un poco menos moderno que en la Copa Confederaciones en Sochi. Aquellos que ya pasaron alguna noche en Vatutinki hablan maravillas de la enorme piscina.

En las próximas semanas, Löw y su equipo tienen la tranquilidad garantizada. Entre el 1 de junio y el 27 de julio, el hotel está cerrado al público. La dirección del hotel rechazó, en principio, realizar una visita guiada, pero aseguró que a la «Mannschaft» no le faltará nada. Hay 72 habitaciones disponibles para la delegación alemana, dijo la portavoz. Un edificio fue renovado en parte y en parte construido de nuevo. «Todo es muy moderno».

Desde el 2015 se preparó el lugar para el Mundial, añadió. Y en mayo aún seguían las obras.

El presidente de la DFB, Reinhard Grindel, se mostró relajado cuando visitó Moscú unas semanas antes del inicio del Mundial. «Es costumbre de la DFB que el presidente no se ocupe en detalle de estas cuestiones operativas», dijo Grindel.

El vicepresidente, Rainer Koch, que acompañó a Grindel a la capital rusa, incluso vio una buena señal en la extensión de las obras. En el Mundial de Brasil 2014 también se trabajó hasta último minuto en el hotel del equipo. «Y luego salimos campeones mundiales».

Por Thomas Körbel (dpa)