Moscú, 12 jun (dpa) – El secretario general de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), Lamberto Zannier, llamó hoy a las partes enfrentadas en el conflicto ucraniano a un alto el fuego inmediato: «Deben terminar los combates y comenzar las negociaciones», dijo citado por la agenica de noticias Interfax.
Zannier se encuentra en la ciudad rusa de Rostov del Don, donde está visitando a familias que huyeron de los combates en Ucrania.
El secretario general de la OSCE se pronunció además a favor de una mesa redonda con representantes de todas las partes, incluyendo a los separatistas prorrusos, que sin embargo deben dejar las armas.
Antes, el nuevo presidente ucraniano, Petro Poroshenko, no había descartado conversar con los líderes de las protestas. «Los terroristas (como denomina Kiev a los prorussoso) deben sin embargo dejar las armas», puso como condición.
Los insurgentes pidieron sin embargo a Moscú que envíe «tropas de paz» al convulso este del país. «Mantenemos posiciones con las últimas fuerzas. Las unidades rusas ayudarían a poner fin al derramamiento de sangre», dijo el líder separatista Denis Pushilin, que está en la lista de sanciones de la Unión Europea.
La autoproclamada «república popular de Lugansk» llamó a varios países, como Siria o China, a reconocer Luganks como Estado independiente y soberano, dijo Pushilin.
Mientras, hoy continuaron los enfrentamientos en el este del país entre las unidades del gobierno y los separatistas. En Lugansk murieron al menos tres personas en un tiroteo, señaló Pushilin.
En vista de la mala situación de la seguridad, el consulado polaco en Donetsk -la última representación de un país de la Unión Europea que permanecía abierto en la región- anunció un cese provisional de su trabajo y el gobierno de Varsovia llamó a todos los ciudadanos del país a abandonar el territorio ucraniano.
Rusia reiteró por su parte su exigencia de un corredor humanitario en la región en crisis. El gobierno de Kiev debe responder con hechos a sus palabras, exigió el director de administración del Kremlin, Serguei Ivanov, en Moscú.
Por otro lado, Moscú envió aviones de combate y bombarderos de largo alcance a una maniobra en el enclave de Kaliningrado en el Báltico, donde 200 paracaidistas hicieron un simulacro, informó el Ministerio de Defensa, citado por la agencia de noticias Itar-Tass en Moscú.