La espectacular revalorización Bitcóin: Claves

Bitcóin
Foto: Jens Kalaene/dpa

(dpa) – El bitcóin nunca ha cotizado tan alto: desde hace semanas, el precio de la criptomoneda parece conocer una sola tendencia: al alza.

Este desarrollo fue impulsado, entre otras cosas, por el presidente ejecutivo de Tesla, Elon Musk, cuando anunció que su empresa invertiría en bitcoines y que en el futuro aceptaría la moneda digital como medio de pago.

Los inversores que compraron bitcoines a principios de año pueden disfrutar ahora de jugosos beneficios. Pero, ¿se trata realmente de una buena inversión? ¿Es posible enriquecerse de la noche a la mañana? ¿O al menos hacerse con una fortuna a largo plazo?

Las opiniones de los expertos difieren, incluso en la cuestión de si las criptomonedas son una clase de activos independiente, como las acciones, las materias primas o los bienes inmuebles.

“En el caso de las criptodivisas no hablaríamos de una clase de activos independiente y establecida”, afirma Nicolas Pilz, experto de la empresa administradora de fondos alemana Societas Vermögensverwaltung GmbH: “Para ello aún falta el reconocimiento estatal y un cierto grado de regulación”.

Por otro lado, Markus Richert, de Portfolio Concept Vermögensmanagement, también dedicada a la administración de bienes, opina que “se trata de una clase de activos con fines especulativos”, y añade: “Hay bolsas de intercambio, un mercado de compra y venta y se puede cambiar por monedas reales. Sin embargo, carece de valor intrínseco”.

El asesor financiero Stephan Witt, de la consultoría alemana Finum Private Finance AG, afirma que las criptomonedas son una clase de activos independiente: “Incluso los bancos y las empresas están utilizando e invirtiendo en esta clase de activos”.

Sin embargo, los inversores privados siguen mostrándose bastante escépticos.

Según una encuesta de la asociación informática alemana Bitkom, solo el dos por ciento de los alemanes mayores de 16 años ha invertido alguna vez en bitcoines u otras criptodivisas, y alrededor de uno de cada cinco (un 18 por ciento) se imagina al menos hacerlo en el futuro.

El resto, no obstante, quiere seguir manteniéndose al margen de todo tipo de criptomonedas.

“Las criptomonedas son activos con fines especulativos”, afirma el profesor alemán Hartmut Walz, economista conductual de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Ludwigshafen am Rhein, en la región alemana de Renania-Palatinado.

Walz no quiere calificarlas como monedas: “Son más bien un depósito de valores”. Al igual que en caso el oro, la oferta es limitada, y, por lo tanto, la gran demanda determina el precio.

¿Son las criptomonedas las nuevas materias primas o el nuevo oro? Markus Richert opina que las criptomonedas no se convertirán en las nuevas materias primas, ya que un bitcóin no tiene valor intrínseco, y añade que el oro, por ejemplo, tiene al menos un valor base.

“El oro también se utiliza, al menos en cierta medida, como materia prima en la industria, mientras que el bitcóin es solo una combinación de números sin utilidad real y puede ser sustituido en cualquier momento por otra criptodivisa”, afirma.

Marcel Uhlmann, director de proyectos de criptomonedas del banco alemán V-Bank, con sede en Múnich, ve las cosas de otra manera: “El oro se ha utilizado como depósito de valor durante siglos, porque es muy raro y no puede multiplicarse a voluntad. Estas características se aplican igualmente al bitcóin”.

Y añade que, a diferencia del metal precioso, el bitcóin puede incluso dividirse a voluntad y ser transferido fácilmente. “El bitcóin, por lo tanto, es para muchos el ‘nuevo oro’. Y estoy de acuerdo con ellos”.

La profesora Monika Gehde-Trapp, experta en gestión de riesgos de la Universidad de Hohenheim, en el sur de Alemania, ha intentado abordar esta cuestión de forma científica. Su planteamiento: ¿Es el bitcóin algo así como un refugio seguro, similar al oro, dentro de una cartera diversificada? La respuesta: no, no lo es. Todo lo contrario.

En modelos de cálculo, la profesora Gehde-Trapp y su equipo demostraron que una inversión en bitcoines aumenta en realidad la volatilidad, es decir, la fluctuación, de las carteras de valores.

Con un porcentaje de bitcoines del diez por ciento en una cartera pura de acciones DAX, las pérdidas aumentaron en un cinco por ciento. Con una cuota de bitcoines del 20 por ciento, el incremento de las pérdidas fue del 15 por ciento. “La reciente subida del bitcóin no ha influido mucho en estos resultados”.

Muchos expertos en inversiones opinan que el bitcóin sigue siendo una inversión arriesgada para la acumulación de riqueza a largo plazo. “Las fluctuaciones son demasiado grandes”, asevera el experto en finanzas Frank Wieser: “Sin embargo, en unos años, las monedas digitales pueden convertirse en una (pequeña) parte de la acumulación de capital. Pero el momento aún no ha llegado”.

El profesor Hartmut Walz recomienda a los inversores actuar con cautela. “El ‘efecto Lindy’ es una valiosa orientación para estas situaciones de mercado”, señala Walz. Según esta regla, cuanto más tiempo lleven existiendo los sistemas y las organizaciones, mayor será la probabilidad de supervivencia.

El oro ha existido como medio de pago durante miles de años, y no se sabe si esto también ocurrirá con las criptomonedas. “No es de descartar que en el futuro se imponga una regulación para su uso y circulación”.

El profesor Walz asocia la situación actual en torno a las criptomonedas con las historias de la fiebre del oro en el siglo XIX. “En aquella época, los que se enriquecían eran sobre todo los que vendían a los buscadores de oro las botas de goma y las palas”.

Por Falk Zielke (dpa)