Embarcar el negocio en el futuro y ganar mayor libertad financiera

Los cambios generalmente provocan incertidumbre y dudas. Pero, los tiempos y los mercados cada vez más volátiles y competitivos exigen empresarios fortalecidos y capacitados en el marketing digital. Independientemente del sector en el que realicen las actividades, tanto dueños de viveros como propietarios de restaurantes tradicionales, ya que al aplicar las nuevas tecnologías en los negocios físicos se potencia el servicio y la rentabilidad. Cuando se implementan estas estrategias, se maximizan las posibilidades y se ofrecen a los consumidores mayores ventajas.

Los clientes prefieren recurrir al comercio electrónico por una mayor comodidad y la personalización del servicio. Ya no es válido el argumento de seguir vendiendo con la misma estrategia de hace una década.  

Nueva visión con las ventajas de la era digital

El comercio electrónico y las nuevas tecnologías, muchas veces abruman a los empresarios, lo que no les permite hacer las transformaciones necesarias que exige el mercado y comienzan a perder dinero, porque los clientes también han mutado en su manera de adquirir los productos, ahora necesitan sentirse mejor atendidos. Para evitar más pérdidas o incluso caer en la bancarrota, los emprendedores tienen la eficaz alternativa de trabajar acompañados por los creativos de la Incubadora de Empresas, donde se les enseña a desarrollar sus estrategias con las herramientas del marketing digital, para que ellos mismos sean los que gestionen los contenidos de la página web de sus negocios.  

La principal ventaja es la tranquilidad de sentirse autónomo en las decisiones del negocio: tener objetivos claros, pronosticar el alcance, utilizar las herramientas de gestión y actualizar diariamente la página web, con servicios que tienen un valor añadido para los clientes, quienes se sienten satisfechos y se convierten en fieles a la marca.

El primer paso es entender que se necesita de un cambio de conciencia, de enfoque hacia el consumidor final quien cada día es más exigente y desea algo más allá del servicio. Busca mejorar su calidad de vida, estatus y tiempo. Además de adaptar las herramientas del marketing digital a las condiciones particulares del negocio y el mercado, para maximizar las ventajas y corregir los errores en el proceso.

Lo importante es que el método de aprendizaje lo protagoniza el emprendedor, lo vive en su propia piel, en su propia experiencia. Así, observa los primeros resultados de los cambios, que lo motivan a avanzar más allá.

Poder que otorga el conocimiento

De nada sirve invertir miles de euros por el pago del honorario de un creativo, que diseñe una página atractiva, si después no se realiza un trabajo de mantenimiento constante para verificar la velocidad del tráfico web, los contenidos que se tienen que publicar día a día o responder las dudas de los consumidores en los chats online de la tienda.

Es más aconsejable que el dueño del negocio aprenda a utilizar las herramientas del marketing digital, para que él mismo construya los contenidos o para que sepa exactamente qué es lo que desea, cuando habla con los creativos de su equipo de ventas. El trabajo es constante, diario y planificado, para delegar responsabilidades, motivar y atender el feedback de los clientes, quienes mantienen en actividad la comunidad de la página.  

De la dependencia a la interdependencia

En el mercado electrónico existen tres fases, en las cuales se ubica un empresario, de acuerdo al conocimiento de su propio negocio y a su capacidad de delegar las responsabilidades. En la primera etapa, el vendedor dependiente que no tiene conocimiento de las herramientas digitales ni de cómo aplicar las estrategias de marketing, tampoco tiene una visión de mayor crecimiento a medio y largo plazo.

Con especializaciones y cursos, el dependiente puede lograr su independencia a nivel de conocimiento tecnológico. Con este aprendizaje, suele hacerse cargo de todas las funciones del negocio y no delega, ni confía en sus empleados. Por lo que el dinero que gana no se traduce en un tiempo de calidad.

Y el último escalón es el del interdependiente, que valora cada uno de sus recursos, de su tiempo, su equipo y su dinero. Tiene una visión clara de lo que quiere y trabaja por ello con coherencia y motiva a sus trabajadores hacia un logro en común. Ya en este momento ha logrado el posicionamiento de su página web y desea crecer más allá de las fronteras, en otros mercados.

Marketing rentable

En el programa Despegue se trabaja de la mano de los empresarios y los asesores. El trabajo no lo ejecuta un tercero, sino el propio dueño del negocio, quien es el principal interesado en que su compañía salga a flote y comience a crecer. El acompañamiento es constante y se adapta el método de la compañía, ya que cada empresa, pyme o start-up es única. Se realizan además 2 encuentros anuales para intercambios de experiencia, entre los emprendedores y talleres intensivos estratégicos, para reforzar su plan de marketing digital.   

Es importante señalar que el plan de marketing digital está diseñado, especialmente para generar mayores ventas directas. Es decir, desde el primer momento en que se aplican los cambios en las páginas web, aumenta el tráfico, mayores visitas de clientes potenciales, en todo el sistema involucrado: la página web, la tienda online, el blog, los contenidos de marca y las redes sociales.

Resultados mostrados por sus protagonistas

Hoy en día los usuarios se muestran muy satisfechos por los resultados obtenidos gracias a su esfuerzo y el acompañamiento del programa Despegue. Entre las opiniones despegue incubadora se encuentran el caso de la emprendedora, Marina Martínez quien ha obtenido un ROI o retorno de inversión de un 1.700% mediante la página de Facebook de su tienda online.

Por su parte, Miguel Ángel Martínez ha aumentado en un 15% la facturación en relación con el año anterior desde que comenzó a trabajar en el programa Despegue. Uno de los casos más emblemáticos, es el de Gabriel Coll que ha logrado un ROI de 2.036% desde que inició la digitalización y automatización de sus ventas, ya que lo hacía de casa en casa.

Sin excusas, llegó el momento de cambiar, de realizar los correctivos y ajustes y aprender a conducir las riendas del negocio, llevarlo al futuro en el presente y triunfar llevando tus productos y servicios a consumidores más ávidos de un servicio de mayor calidad.