Costa Rica : Mitos y leyendas del país «más feliz del mundo»

Corrugated iron buildings in a poor barrio north of the centre of San Jose, Costa Rica, Central AmericaSAN JOSÉ (dpa) – Costa Rica, declarado en dos ocasiones por el Índice Happy Planet como el «país más feliz del mundo», ha sido prácticamente desmitificado por un informe especial, que encontró serias huellas de desequilibrio en materia de equidad e integración social, persistencia de la pobreza y una inercia en las condiciones de vida para la mayoría de la población.

La radiografía de la nación centroamericana con mayor desarrollo económico y social está incluida en el Decimonoveno Informe del Estado de la Nación, publicado recientemente, y cuyas investigaciones son realizadas cada año por un equipo de expertos vinculados a las principales universidades estatales del país.

El análisis de la situación de la pequeña nación de 51.100 kilómetros cuadrados y 4,5 millones de habitantes, catalogada por muchos de sus pobladores como «la suiza centroamericana», se produjo en momentos en que el pequeño país se prepara para acudir a elecciones presidenciales en febrero.

Persistencia de la pobreza, pocas buenas noticias en materia de equidad e integración social, lento movimiento de los indicadores sociales, resultados redistributivos negativos en ingresos y empleo, son entre otros, los rastros de los problemas que arrastra el país desde hace ya algún tiempo, según la huella hallada por el estudio.

Paralelamente al informe, la encuesta de hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), también dada a conocer este mes, determinó la prevalencia de un índice de pobreza del 20,6 por ciento, lo que golpea a casi 285.500 hogares.

Puntarenas / HotelInformes anteriores ya vienen advirtiendo sobre los problemas de gobernabilidad en el país, con una de las democracias más estables del continente, y que tras abolir el ejército hace 60 años se convirtió en un ejemplo de desarrollo y democratización en América Latina.

El último estudio del Estado de la Nación echó por tierra una serie de mitos manejados por los costarricense por muchos años, y advirtió que «los beneficios y fortalezas y oportunidades alcanzadas por algunos sectores no se distribuyen equitativamente entre la población, las empresas y los territorios».

La investigación recomendó que las ventajas alcanzadas por el país en materia comercial y con la estabilidad de precios se complementen con igual fortaleza en las políticas de empleo y fomento productivo, a fin de que la población tenga mayor acceso a tales oportunidades.

El Informe también hizo desmitificaciones en otras áreas, como en el campo ambiental, por cuya defensa y protección se reconoce a Costa Rica a nivel internacional, al advertir que el país compromete la sostenibilidad de sus recursos naturales al tiempo que incrementa su deuda ecológica.

En la radiografía del «país más feliz del mundo», el informe habla sobre un impacto de incumplimiento de garantías laborales que castiga a importantes sectores de la población trabajadora.

Por otro lado, el estudio desgrana el panorama político del país con miras a las próximas elecciones, y advierte que los comicios se realizarán en el contexto más desfavorable «desde que se tienen registros».

Las encuestas de opinión siguen reflejando el descontento de una gran mayoría de los habitantes de Costa Rica hacia la clase política y gobernante y la pérdida de credibilidad en estos sectores, y vaticinan que el abstencionismo podría convertirse, como ya ocurrió en anteriores contiendas electorales, en la «principal fuerza política».

Aunque observó avances en materia de seguridad ciudadana, las autoridades siguen preocupadas por el incremento de la penetración del narcotráfico internacional y el aumento de la delincuencia y el crimen organizado.

El descubrimiento de varias pistas clandestinas en el último mes en algunos puntos de la zona norte costarricense dejan en evidencia la penetración del narcotráfico, apoyado ahora con mayores recursos logísticos, como avionetas y helicópteros.

Pese a la alerta que despierta el último informe del Estado de la Nación, los habitantes del vecino país pueden sentirse aún orgullosos de una Costa Rica que se abre ante el mundo, lucha contra la crisis económica internacional y pretende seguir siendo una especie de faro para la democracia latinoamericana, dijo un experto en  política local.

Por Ernesto Ramírez