Cinco consejos para un ayuno relajado

ayuno
Foto: Christin Klose/dpa

(dpa) – Con la Semana Santa cada vez más cerca, ayunar se convierte para muchas personas en una oportunidad para “resetear” cuerpo y alma y, por qué no, bajar de peso. Ya sea un ayuno corto o uno más largo en el que se renuncia a algunos placeres, como el alcohol y el azúcar, las posibilidades son infinitas.

La Sociedad Alemana de Alimentación (DGE) afirma que, bien realizado, el ayuno puede ser el primer paso hacia una alimentación más saludable.

Pero no es para todos: las personas de la tercera edad, las embarazadas, los niños y quienes tienen ciertas enfermedades preexistentes deberían renunciar por completo al ayuno, según explican los especialistas.

Tradicionalmente, quienes ayunan en la Cuaresma comienzan con el ayuno el Miércoles de Ceniza y lo cumplen hasta el Domingo de Pascua.

Los expertos brindan cinco consejos para un ayuno relajado:

Primer consejo: Encontrar el tipo de ayuno adecuado

La DGE indica que antes de comenzar con el ayuno es conveniente evaluar bien la propia constitución corporal así como las supuestas promesas de éxito. Una alternativa a un ayuno más estricto podría ser renunciar por un tiempo a determinados productos, como los productos animales, el azúcar y el alcohol.

De acuerdo con los expertos, esto puede tener efectos positivos para la salud en enfermedades como reuma o gota.

Segundo consejo: Elegir el momento y prepararse

Quien ayuna se ocupa de su salud y toma más conciencia acerca de lo que come y bebe en el día a día. En la primera etapa, ese cambio puede hacer que uno se sienta cansado y débil.

Los expertos en ayuno recomiendan empezar en lo posible con el ayuno un fin de semana o día de fiesta. Dependiendo del tipo de ayuno, puede ser recomendable ir preparando el cuerpo para el mismo de 2 a 3 días antes e ir alimentándose con los alimentos correctos con antelación.

Tercer consejo: Movimiento y aire libre

Para no ponerse ansioso durante el ayuno, hay que tratar de distraerse. Los expertos aconsejan por eso mismo moverse y salir a caminar al aire libre. También pueden ayudar técnicas de relajación como yoga, meditación y pilates.

Estar activo físicamente evita además que se pierda masa muscular y los problemas de circulación y acelera el metabolismo. Sin embargo, es mejor renunciar al ejercicio intenso y los deportes durante estos días.

Cuarto consejo: ¡Beber mucho líquido!

Si se tiene mucha hambre durante el ayuno, puede ser aconsejable tomar algo. De por sí es importante beber mucho líquido durante el ayuno, al menos 2,5 litros al día. Las posibilidades son, además de agua, cualquier té y jugos ligeros de verduras y frutas. Una sopa no muy espesa de verduras es también una opción saludable.

Quinto consejo: Poner un buen fin al ayuno

Una de las etapas más importantes del ayuno es volver al día a día. Por eso, los especialistas recomiendan volver a la normalidad de a poco, comiendo al principio poco y ligero, como por ejemplo manzanas, arroz o papilla de trigo.

La DGE también aconseja planificar dos o tres días durante los cuales se vuelve a acostumbrar lentamente a la dieta diaria.

Por Verena Maria Schurr (dpa)