Fráncfort/Wiesbaden (Alemania), 15 may (dpa) – La economía alemana creció en el primer trimestre del año un 0,3 por ciento interanual y perdió ritmo, según cifras preliminares suministradas hoy por la Oficina Federal de Estadísticas (Destatis).
En los últimos tres meses de 2017, el producto interior bruto (PIB) de Alemania aumentó un 0,6 por ciento respecto al mismo periodo de 2016. En el tercer trimestre de 2017 había avanzado un 0,7 por ciento.
Pese a la ralentización, Alemania encadenó el decimoquinto trimestre de crecimiento económico consecutivo. «Ha sido la fase más larga de crecimiento desde 1991», tras la reunificación de Alemania, señaló Destatis.
Un consumo robusto, inversiones de las empresas en maquinaria y equipamiento y el persistente auge del sector de la construcción contribuyeron a la expansión.
El gasto público cayó ligeramente, por primera vez en cinco años, y también cedieron tanto las exportaciones como las importaciones, factores que incidieron en un menor crecimiento, agrega la información.
La cifra del primer trimestre quedó ligeramente por debajo de los pronósticos de los analistas, que preveían una expansión de un 0,4 por ciento, debido a las huelgas que afectaron a la producción metalúrgica y la industria electrotécnica, así como una ola de gripe qué causó miles de bajas en el invierno. También el clima frío de marzo frenó el ramo constructor.
Aun así, los analistas estiman que la fase expansiva continuará. «Creemos que se trata de un bache de crecimiento temporal y no el comienzo de un debilitamiento del crecimiento más prolongado», estimaron los economistas de la aseguradora Allianz.
El Gobierno alemán prevé un crecimiento continuo para la mayor economía de Europa. Para 2018 espera un aumento del PIB del 2,3 por ciento y para 2019 del 2,1 por ciento. El año pasado, la economía alemana se expandió un 2,2 por ciento, la mayor cifra en seis años.
El presidente del banco central alemán, el Bundesbank, Jens Weidmann, alertó del peligro que encierran las medidas proteccionistas de Estados Unidos para el comercio global y en particular para Alemania, uno de los mayores exportadores del mundo. «Aquí tenemos realmente un riesgo coyuntural y por ello un riesgo para el crecimiento y el bienestar», advirtió.
También la reciente decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de romper el pacto para limitar las actividades nucleares de Irán causa incertidumbre en Alemania.
Muchas empresas que operan tanto en Estados Unidos como en Irán podrían verse afectadas por las sanciones de Washington, alertó la Asociación Alemana de Cámaras de Comercio e Industria.
Por Friederike Marx (dpa)