Oviedo, 28 mar (EFE).- La Junta General del Principado ha reclamado hoy, con la única oposición del PSOE, la disolución de la empresa pública Gispasa la empresa encargada de la construcción del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en Oviedo y del Hospital Álvarez Buylla, de Mieres.
La iniciativa había sido defendida en el pleno de la Junta General del Principado por el diputado de UPyD, Ignacio Prendes, por considerar que esta sociedad ya cumplió con los objetivos para los que fue creada y que no debe encargarse a partir de ahora con la gestión de los servicios no sanitarios de ambos centros.
Con la abstención de los diputados de IU y el voto en contra de los socialistas, también salió adelante otro apartado de esta moción en la que se cuestiona la gestión realizada por Gispasa que, según Prendes, estuvo «plagada de irregularidades», generó un sobrecoste del 30 por ciento en el HUCA y duplicó el periodo de ejecución de cuatro a ocho años.
Para Prendes, estas «irregularidades» constatan que carece de sentido mantener la actividad de esta sociedad una vez que el HUCA empiece a funcionar pese al cambio de estatutos decidido por el Gobierno regional para convertir a la sociedad en un medio propio de la administración.
Este cambio en los estatutos permitiría, según el Gobierno, ahorrar entre 20 y 30 millones al año fundamentalmente en pagos tributarios y que Gispasa trabajase a través de encomiendas del Principado para gestionar todas las actividades del hospital no vinculadas al ámbito sanitario como la limpieza, el mantenimiento de los equipos o la explotación de los locales comerciales del HUCA.
Según el diputado de UPyD, Gispasa, que supone un coste anual de unos 2 millones de euros y que tiene una plantilla de siete trabajadores, pasaría así a ser una oficina de contratación ajena a la estructura administrativa y dedicada a adjudicar a la iniciativa privada la gestión de los servicios no sanitarios.