Montevideo, 3 dic (EFE).- Como cada 3 de diciembre desde 2006, Uruguay festejó hoy el Día Nacional del Candombe, la Cultura Afrouruguaya y la Equidad Racial, que este año rindió especial tributo a una de sus figuras más relevantes y poco reconocidas nacionalmente, el músico y compositor Pedro Ferreira (1910-1980).
Esta jornada «homenajea a la cultura afrouruguaya y al candombe que es su máxima expresión», aseguró a Efe el subsecretario de Industria, Energía y Minería, Edgardo Ortuño, primer legislador afrodescendiente en el Parlamento uruguayo y promotor de la ley que instauró esta celebración nacional.
Para Uruguay supone «un reconocimiento» de la presencia de descendientes de africanos en el país y a su contribución en la construcción de la nación, estableció Ortuño.
Este elemento, a su juicio, es muy importante para conformar el imaginario colectivo del país desde una perspectiva «diversa y democrática», que asume «el aporte europeo fundacional», pero también el «indígena y afrodescendiente».
En esta ocasión, el Día Nacional del Candombe recordó a Pedro Ferreira, uno de los máximos exponentes de esta expresión del folclore uruguayo, con la proyección de un documental sobre su historia y la celebración de un espectáculo musical.
Este músico y compositor uruguayo fue «autor de los candombes bailables más memorables» y marcó la nueva etapa de este ritmo musical en el siglo XX, que pasó de las calles a las salas de baile y a los estudios de grabación, apuntó Ortuño.
Este tributo tiene como objetivo reconocer el gran nivel internacional del artista, que con el paso del tiempo la sociedad uruguaya olvidó y la comunidad afrodescendiente no dio reconocimiento permanente, admitió el subsecretario uruguayo.
«El mensaje que queremos transmitir a los jóvenes afrodescendientes de todo el mundo con este homenaje a los viejos maestros es que se puede progresar en cualquier expresión musical a través de esfuerzo y talento y colaborar con la comunidad», añadió.
El candombe llegó a Uruguay con el desembarco de esclavos del continente negro en el país y en 2009 fue declarado Patrimonio Intangible de la Humanidad por la UNESCO.
Cada 3 de diciembre, Uruguay conmemora la fecha del desalojo en 1978 de los conventillos (viviendas comunales) del centro de Montevideo, en los que nació esta expresión musical, y la contestación popular y musical de resistencia ante este hecho promovido por la dictadura cívico-militar (1975-1983).
Hoy, además de fiesta, «pedimos reflexión y acción», porque la comunidad afrouruguaya es aún doblemente más pobre que el resto de uruguayos, concluyó Ortuño.