Madrid, 9 dic (EFE).- El PSOE y la UGT han reivindicado hoy su lucha centenaria en defensa de la clase trabajadora y del bienestar y los resultados conseguidos justo en un momento en el que el Gobierno del PP está desmantelando el Estado social y democrático -han alegado-, rendido a los poderes económicos.
Ha sido durante el acto de homenaje en recuerdo de su fundador, Pablo Iglesias, al cumplirse el 88 aniversario de su muerte, en el cementerio civil de Madrid, donde se han dado cita, entre otros, el secretario de Organización del PSOE, Óscar López; el líder de UGT, Cándido Méndez, y el secretario general del PSM, Tomás Gómez, entre otros.
Todos ellos han coincidido en criticar duramente los dos años de legislatura de Mariano Rajoy y le han acusado de ser «el brazo de los poderes económicos que quieren acabar con el Estado social» para hacer «negocio» y de «desprestigiar» a las organizaciones sindicales para intentar dejarles sin protección.
Justo en un momento en el que cada día se publican nuevos casos de supuesta corrupción que afectan a la UGT, Cándido Méndez ha subrayado que no se puede permitir que deslegitimen a toda una organización como la suya que «tiene las raíces muy sanas».
«No lo podemos permitir. Habrá cosas que se habrán hecho mal, cosas que, por lo tanto, hay que corregir, pero no se puede poner en tela de juicio a toda una organización como la UGT que tiene las raíces muy sanas», ha proclamado Méndez.
El responsable de UGT ha admitido que su organización está atravesando «tiempos muy duros y muy difíciles», y ha pronosticado que la situación seguirá igual «durante bastantes meses».
Por eso, ha apelado a los afiliados y dirigentes a preservar los valores, las creencias y los compromisos del sindicato y de su «proyecto vital».
También ha opinado que el Ejecutivo está perpetrando «una contrarreforma constitucional» mediante un paquete de leyes y decretos con «tachas de inconstitucionalidad» con los que pretende imponer una devaluación social y salarial «de carácter permanente (…), para toda la vida».
Óscar López, por su parte, ha juzgado que los sindicatos están sufriendo «una campaña de acoso y derribo» por parte de la «derecha» que el PSOE «no va a consentir».
Según su análisis, la reforma laboral del PP se hizo precisamente, entre otras razones, para «deslegitimar» a las organizaciones sindicales, además de para abaratar el despido y bajar los salarios.
Después de vaticinar que el Gobierno va a emplearse ahora en recortar «libertades», López ha subrayado que por eso es «muy importante» un PSOE y unos sindicatos «firmes», que defiendan todo aquello que han construido durante 30 años «entre todos», pero «siempre con leyes socialistas».
Tomás Gómez ha ido más allá del ámbito sindical y ha hecho un llamamiento a la unidad de toda la gente de izquierdas, a quienes ha pedido que pasen «a la ofensiva». «Hay que defenderse, hay que pasar a la ofensiva», ha arengado.
El líder del PSM ha defendido el legado socialista y ugetista y ha indicado que a base de muchos años de pelea se ha conseguido una sociedad más justa y digna, que ahora está en peligro porque se vive «un retroceso que no tiene precedentes».
«Se está rompiendo con el Estado social y democrático», ha avisado, y ha acusado al Gobierno de Rajoy de ser «el brazo de los poderes económicos» que quieren acabar con el Estado social y democrático «para hacer negocio».