Buenos Aires, 9 sep (dpa) – El Gobierno argentino reconoció hoy su preocupación por los saqueos que hubo en distintas partes del país y diseñó medidas de contención para mantener la paz social, pero solicitó que «la realidad de angustia no debe ser aprovechada por ningún sector político».
«Cualquier situación de desborde o de caos a los que más perjudica es a los que más necesitan», alertó hoy la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, en declaraciones al portal infobae. «Una situación social difícil no implica conflictividad social. Apelamos a la responsabilidad de todos los sectores para trabajar por la paz social», instó Stanley.
«Sabemos que estamos viviendo un momento coyuntural difícil. Las medidas sociales anunciadas están diseñadas para atravesar una situación económica con una inflación que es más de la esperada. Y todos sabemos que la inflación pega más a los más pobres. Impacta directamente en la compra de comida y muchas veces en la baja en los ingresos cuando son informales y más del 40 por ciento del empleo en Argentina es informal», reconoció la ministra.
Argentina atraviesa una crisis cambiaria que devaluó el peso y aceleró la subida de la inflación, que se estima superaría el 40 por ciento anual en 2018.
En la última semana se registraron saqueos en diversas ciudades y en las afueras de la ciudad de Buenos Aires. Un menor de 13 años murió en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, en la provincia de Chaco, al recibir un disparo de un arma civil cuando un grupo de personas intentaba saquear un supermercado.
Los gobiernos provinciales están en alerta por la situación y ante las informaciones de convocatorias a saqueos a través de redes sociales y mensajes de Whatsapp. En la provincia de Mendoza, al oeste del país, hubo robos simultáneos a supermercados en las ciudades de Tupungato y San Rafael y en las afueras de la capital Mendoza. También hubo saqueos en el balneario bonaerense de Mar del Plata y en municipios de las afueras de Buenos Aires.
«No hubo saqueos por hambre, sino robos», afirmó el ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, Santiago López Medrano. El funcionario negó que la situación se asemeje a la de 2001, cuando estalló una profunda crisis social, política y económica. «Si por crisis se entiende desbordes, estallidos, ruptura del tejido social, no. Por eso rechazo la comparación con 2001», señaló.
López Medrano reconoció que la pobreza afecta a un 40 por ciento de los menores de 18 años de la provincia más importante del país a nivel económico y demográfico.