Perú aguarda con optimismo el fallo de la Haya que abrirá una nueva etapa con Chile

5809052wLima, 20 dic (EFE).- Perú aguarda con optimismo el fallo de La Haya que pondrá fin a la histórica controversia por límites marítimos con Chile y abrirá una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, ya que confía en que no tiene mucho que perder y sí que ganar.

En Perú se parte de la base de que con cualquier movimiento en la frontera, que está vigente desde hace más de 50 años, Chile pierde.

El anuncio de la Corte de la Haya de que dará a conocer el fallo el próximo 27 de enero contribuyó a bajar la tensión, ya que desde hace meses se especulaba con la fecha en que se haría publico.

El fallo se conocerá seis años después de que Perú presentara una demanda en la que pidió establecer el límite marítimo con Chile en una línea equidistante a las costas de ambos países, con el argumento de que nunca fue fijado, lo que le otorgaría unos 35.000 kilómetros cuadrados de mar que hasta ahora están bajo soberanía chilena.

Chile, por su parte, sostiene que la delimitación sí está fijada en dos tratados suscritos en 1952 y 1954, que para Perú son solo acuerdos pesqueros.

El fallo de la CIJ, que las autoridades de ambos países se han comprometido a cumplir, será vinculante e inapelable.

Aunque hay todo tipo de opiniones sobre los matices que puede tener el fallo, la mayoría de analistas espera un resolución «salomónica».

Con este fallo, Perú cerrará así «el capítulo más largo y delicado» de su historia diplomática, tal y como señaló esta semana el presidente Ollanta Humala.

Y es que las diferencias por los límites marítimos entre Perú y Chile se derivan de la Guerra del Pacífico (1879-1883), que modificó las fronteras entre ambos países y dejó a Bolivia sin salida al mar.

En los últimos años, Perú y Chile lograron mantener buenas relaciones durante el Gobierno de Sebastián Piñera, quien defendió su estrategia de separar este litigio de la relación bilateral.

Esta actitud supuso un cambio respecto a la política de su antecesora y próxima sucesora, Michelle Bachelet, quien consideró la demanda peruana presentada durante su primer mandato (2006-2010) como un «acto inamistoso».

Aunque la resolución de La Haya se conocerá con Piñera todavía como presidente, Bachelet asumirá el poder un mes y medio después de que se conozca la decisión del tribunal internacional, por lo que le corresponderá su ejecución.

Tras ganar las elecciones, Bachelet declaró que se debe mantener una «política de Estado» sobre las relaciones internacionales y ponerse «todos detrás del presidente de la república y apoyar lo que vaya haciendo».

En Perú, la estrategia de Estado en este caso se mantuvo a pesar del cambio de administración, ya que la demanda se planteó durante el segundo mandato de Alan García (2006-2011).

Pese a sus diferencias políticas, los líderes de la oposición peruana cerraron filas con el presiente Ollanta Humala en torno al litigio.

Así la cancillería de Perú emitió la semana pasada una nota en la que el Gobierno «reitera su convicción de que la lectura del fallo encontrará al pueblo peruano en el ambiente de serenidad, confianza y unidad nacional que se ha mantenido a lo largo de todo el proceso».

Aunque Perú confía en ganar, también se prepara para los diferentes escenarios que pueden surgir tras el fallo, después del cual espera mantener tanto las buenas relaciones políticas como económicas con Chile.

Tras cuatro años del acuerdo de libre comercio entre ambos países el balance es positivo y en 2012 su intercambio comercial ascendió a 3.885 millones de dólares.

Pero, además, ambos países integran junto a México y Colombia la Alianza del Pacífico, una de las plataformas de integración más exitosas.

El suspense se mantendrá hasta las 14.00 GMT del próximo 27 de enero, cuando el presidente de la corte, Peter Tomka, lea la sentencia.