Venecia, 27 ago (dpa) – La alfombra roja de la 75 edición del Festival de Venecia, que levanta el telón el miércoles, se despliega para el cine latinoamericano, que presenta en la carrera por el León de Oro tres producciones: las mexicanas «Roma», de Alfonso Cuarón y «Nuestro Tiempo», de Carlos Reygadas, así como la argentina «Acusada», de Gonzalo Tobal.
A diferencia de Cannes, donde resulta difícil escuchar el español en la competición, Venecia presta más atención al cine de esta amplia región, que este año está representada sobre todo con producciones de Argentina y México, mientras que España figura a nivel de coproducción.
Cuarón y Reygadas, a competición; Guillermo del Toro, al jurado
Cuarón, Reygadas y Guillermo del Toro lideran la participación mexicana en el certamen, aunque este último lo hace como presidente del jurado tras levantar el año pasado el León de Oro por «La forma del agua».
Tras lustros trabajando fuera, Cuarón regresa a su tierra natal para rodar «Roma», un drama en blanco y negro y de tintes autobiográficos centrado en una familia de clase media a comienzos de los años 70. Cuarón vuelve con este personal proyecto a Venecia tras haberse convertido en el primer mexicano en alzar el Oscar al mejor director con «Gravity», la cinta con la que inauguró hace cinco años la «mostra» veneciana y con con la que cosechó en total siete estatuillas de Hollywood.
Se trata además de la cuarta vez que Cuarón compite por el León de Oro desde que debutara en el certamen italiano con «Y tu mamá también» (2001), un trabajo que lanzó a la fama a entonces unos desconocidos: Gael García Bernal y Diego Luna.
Y personal es también la apuesta de Reygadas, un habitual de Cannes donde ha sido varias veces premiado, que concurre por primera vez en la ciudad de los canales con «Nuestro Tiempo», una reflexión sobre el mundo de las relaciones abiertas que protagonizan el propio realizador y su esposa Natalia López.
Argentina compite con Tobal; Trapero y Duprat, fuera de concurso
El argentino Gonzalo Tobal se estrena en Venecia con «Acusada», su segundo largometraje tras el aplaudido debut «Villegas», un drama sobre una joven implicada en un asesinato que cuenta como protagonista a la cantante Lali Espósito y un reparto estelar con Leonardo Sbaraglia y la participación especial de Gael García Bernal.
Fuera de concurso Pablo Trapero estrenará “La quietud”, un drama centrado en la reunión de dos dos hermanas (Bérenice Bejo y Martina Gusman) en el que también participa el venezolano Edgar Ramírez. Trapero, que conquistó en Venecia el título de mejor director con «El Clan», regresa así al certamen en el que despuntó hace casi 20 años con «Mundo Grúa».
Por su parte, su compatriota Gastón Duprat, que hace dos años se llevó de Venecia los aplausos y premios con «El ciudadano ilustre», se separa de su codirector Mariano Cohn para rodar en solitario «Mi obra maestra», una comedia centrada en el mundo del arte que protagoniza Guillermo Francella y en la que participa el actor español Raúl Arévalo.
A los más cinéfilos les interesará el documental «Introduzione all’oscuro», del argentino Gastón Solnicki, en el que rinde un homenaje a Hans Hurch, crítico y programador de la Viennale, el Festival de cine de Viena, fallecido el año pasado.
Mujica, una estrella más en Venecia con un documental y una ficción
El ex presidente uruguayo José Mujica, de 83 años, se perfila como una de las estrellas indiscutibles del certamen italiano. El ex guerrillero y carismático político no lució corbata ni cuando juró el cargo, pero durante el Festival de Venecia desfilará por la alfombra roja con dos películas.
Su compatriota Álvaro Brechner («Kaplan») presentará en la sección Orizzonti, la segunda en importancia, el drama “La noche de 12 años”, sobre la detención y aislamiento al que estuvieron sometidos durante más de dos lustros Mujica y sus compañeros guerrilleros Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro.
A su vez, el serbio Emir Kusturica (ganador de dos Palmas de Oro) mostrará el documental “El Pepe, una vida suprema” con el que rinde homenaje a una de las figuras más conocidas de la izquierda latinoamericana. Algunos medios señalan que fue el propio Mujica quien eligió a Kusturica, quien a estas alturas ya casi debe hablar español tras haberse acercado en otro documental a Diego Armando Maradona, uno de los astros más emblemáticos del fútbol en «Maradonna by Kusturica».
Por María Luz Climent Mascarell (dpa)