No quedan dudas: Messi ambiciona la Liga de Campeones


Madrid/Barcelona, 29 nov (dpa) – Ya no quedan dudas de que Lionel Messi ambiciciona la Liga de Campeones y su actuación ante el PSV Eindhoven fue una muestra más. Otra cosa es si su inmenso talento es suficiente para guiar hacia el título a un Barcelona todavía inestable.

El equipo azulgrana consiguió clasificarse para los octavos de final como primero de grupo con su triunfo 2-1 en Holanda gracias a sendos goles del astro argentino dentro de un partido en el que la victoria pudo caer de cualquier lado. Pero el PSV no tiene a Messi, esa fue la diferencia.

Curiosamente, fue el primer triunfo del Barcelona desde que su estrella se recuperó de su fractura en el brazo derecho, pues antes perdió 4-3 ante el Betis en casa y empató 1-1 ante el Atlético de Madrid, ambos partidos correspondientes a la Liga española.

Efectivamente, Messi pasó por encima del PSV y mostró todo el liderazgo que atesora en el Barcelona. Rescató a su equipo, que incluso vio cómo el PSV estrellaba tres balones en los palos.

Pero si Messi y su ambición fueron la cara positiva del Barcelona, la respuesta colectiva no lo fue tanto. De nuevo, el equipo de Ernesto Valverde concedió mucho en defensa y varios jugadores se mostraron lejos de su mejor forma, casos de Philippe Coutinho, Ivan Rakitic, Semedo o Clément Lenglet.

Así lo consideró hoy el diario «Mundo Deportivo» al reseñar»: «El Barça certificó su pase como primero de grupo. Fue la única buena noticia que dejó un partido ante el PSV que Messi desencalló cuándo y cómo quiso, justo en un momento que no pintaba bien».

Igual argumento reflejó «Sport», que destacó cómo «el único que puso luz en un Barça desconcertante fue, otra vez, Messi».

Más allá de las certezas que ofrece Messi, el conjunto azulgrana vive en duda por su rendimiento del último mes. Le cuesta dominar los partidos y eso explica su escaso brillo en la Liga de Campeones -más allá de su clasificación como líder- y su actuación en la Liga española, donde ya perdió 14 puntos en 13 jornadas.

Un problema añadido es el buen número de lesionados. Con Coutinho y Rakitic recién recuperados, todavía permanecen en la enfermería Sergi Roberto, Luis Suárez y Arthur. Además, perdió a Rafinha para toda la temporada.

Por todo ello, se puede decir que Messi es luz y sombra al mismo tiempo: su brillo individual es indiscutible, pero ello no opaca los problemas colectivos de un equipo que se está acostumbrando a vivir de lo que hace su estrella. Y eso es peligroso, especialmente en la Liga de Campeones. Bien lo sabe un Barcelona que lleva tres años sin pasar de los cuartos de final.

Por Alberto Bravo (dpa)