Madrid/Barcelona, 12 dic (dpa) – El fútbol español ya conocía la calidad de Neymar y su virtuosismo con el balón, pero hoy sabe también que el jugador del Barcelona tiene carácter para responder a las críticas ofreciendo lo mejor de su repertorio.
Así ocurrió en la noche del miércoles, cuando el brasileño se convirtió en el indiscutible protagonista del triunfo 6-1 del Barcelona ante el Celtic de Glasgow tras anotar un «hat-trick». Fue su estreno goleador en la Liga de Campeones.
La ruidosa «reivindicación» de Neymar llegó después de semanas en las que se le acusó de falta de gol y concreción en un Barcelona que pedía a gritos un «sustituto» del lesionado Lionel Messi. La respuesta de Neymar no pudo ser más convincente.
Así lo celebró hoy el diario «Sport» al afirmar: «Al fin llegó su gran noche, destacó en el juego colectivo y rubricó su actuación con tres goles que le darán confianza y seguridad. Estamos delante de un jugador con un gran potencial de crecimiento».
«Ney tiene todas las virtudes para ser un delantero que haga historia en el Camp Nou», añadió.
Algo parecido expresó «Mundo Deportivo» al comentar que «el Celtic no pudo hacer nada ante la inspiración de un Neymar que tomó la responsabilidad de suplir a Messi, marcó tres goles, dio asistencias y se encontró cómodo en esa posición más libre de falso nueve, que logra conectar todo el fútbol del Barça».
El propio Neymar no pudo ocultar que tenía alguna cuenta pendiente, como evidenció en la forma que posó para los fotógrafos después de marcar sus últimos dos goles. Para unos fue un gesto arrogante, para otros constituyó una pura reivindicación.
Porque a sus 21 años Neymar vivió en las últimas semanas una de las partes más difíciles de este negocio, la de la crítica y la exigencia que implica jugar en uno de los clubes más seguidos de todo el mundo.
En ausencia de Messi, llegaron las derrotas y Neymar no brilló como en aquellos primeros partidos de la temporada, en los que deslumbró con su amplísimo repertorio.
Neymar y Gareth Bale fueron las dos nuevas grandes estrellas llegadas al fútbol español y en esos albores de la campaña el brasileño acaparó todos los elogios, mientras un sector de la crítica puso en duda la validez del futbolista del Real Madrid.
Pero el transcurrir de la temporada invirtió los papeles y Bale fue acumulando elogios a medida que adquirió la forma y fue sumando goles. Todo lo contrario que le ocurrió a Neymar.
Basta un partido, 90 minutos, para invertir muchos juicios y ahora es tiempo para Neymar de volver a lo que ha sido normal durante su breve, pero fulgurante, carrera profesional: la admiración.
Sin embargo, su técnico, Gerardo Martino, aplicó su experiencia para rebajar todo el ruido mediático al declarar que «el año futbolístico de Neymar ha sido muy difícil, por lo que hizo con el Santos, por su fichaje, por ser actor principal en la Copa de la Confederaciones, porque no haber tenido pretemporada, por los viajes con su selección».
Y agregó: «Para él el curso no está a mitad, sino terminando, y pide a gritos descansar. Esperemos poder darle ese descanso. Ojalá tras las fiestas regrese muy bien».
Martino conoce bien la montaña rusa emocional que es el fútbol y la carga de partidos sin descanso que lleva Neymar durante los tres últimos años. Ahora el brasileño regresa a la cresta de la ola.
Por Alberto Bravo