Los Warriors apelan al «quinteto de la muerte» para infundir temor


Washington/Nueva Orleans, 7 may (dpa) – Por primera vez en los play-offs de la NBA, el entrenador de Golden State Warriors, Steve Kerr, se decidió a colocar en la cancha al «quinteto de la muerte» y el resultado fue una paliza inolvidable ante New Orleans Pelicans que dejó a los actuales campeones a un paso de la final de la Conferencia Oeste.

Además de alinear a sus cinco estrellas, algo que por lesiones, ausencias y estrategia, Kerr todavía no había podido lograr, el entrenador le dio rienda suelta a Kevin Durant para que lidere la ofensiva y el resultado fue categórico: el astro se despachó con 38 puntos para que los Warriors se impusieran por 118-92 y se colocaran match point en la semifinal del Oeste.

La derrota por 119-100 en el tercer juego, al parecer, encendió las alarmas y Kerr, que colocó por tercer partido seguido una alineación diferente, se decidió a mandar como titular al quinteto que integran Stephen Curry, Klay Thompson, Durant, André Iguodala y Draymond Green.

«Obviamente, la alineación funcionó, pero no se trata sólo de la alineación», explicó Kerr. «El esfuerzo en ambos extremos del campo fue la noche y el día respecto al tercer juego».

El técnico de los Warriors resolvió dejar en la banca al pivot JaVale McGee para la entrada de Iguodala. Con esa variante, Kerr se garantiza una formación muy versátil, con cinco jugadores más pequeños, pero que pueden desdoblarse en defensa para robar balones por presión y lastimar en ataque desde todas las posiciones.

Con ese quinteto, los campeones tomaron ventajas de 20-8 en los primeros seis minutos de juego y rompieron el partido en el tercer cuarto, cuando pasaron de una diferencia de siete puntos a tomar más de veinte antes del periodo final.

Además, los Warriors recuperaron al mejor Durant. Si bien la labor del Jugador Más Valioso de las finales de 2017 no ha jugado mal en la postemporada, hasta ahora no había tenido partidos brillantes. El domingo no hubo manera de defenderlo, cuando anotó 15 de 27 tiros, además de capturar nueve rebotes y entregar cinco asistencias.

«Sólo trato de decirme a mí mismo que estoy en mi mejor momento, sin importarme lo que suceda después durante el partido, el resultado o cualquier otra cosa», explicó Durant. «Ahí es cuando estoy libre y divirtiéndome en el campo, y con fuerza. Esa era la cuestión, solo intentaba jugar con fortaleza, sin importar si me fallaba o no un tiro. Sólo seguía atacando y siendo agresivo», consideró el astro.

Kerr asistió feliz a la demostración de sus pupilos y se mostró orgulloso de lo que produjo Durant. «Atacó desde el principio y fue brillante», analizó el técnico. «Encontró los mejores lugares en el campo con su agresividad y se generó tiros más fáciles para él».

Si los Pelicans tenían alguna ilusión al llegar a la pausa, cuando caían 61-54, Durant, con el «quinteto de la muerte», la sepultó con 13 puntos en el inicio del tercer cuarto.

«Sólo teníamos que buscar los caminos para que (Durant) encontrara las posiciones para anotar», afirmó Curry, que tuvo un papel secundario en el triunfo con 23 puntos. «A veces, eso no es realmente difícil de hacer. Sólo hay que dejar que él lo haga».

Con el «quinteto de la muerte» a pleno y con Durant en nivel superestrella, los Warriors vuelven a ser el rival a vencer y el principal favorito al título. Mañana en casa buscarán el triunfo que les falta para llegar a la final del Oeste y esperar por Houston Rockets, el equipo de mejor récord y la principal amenaza en el camino a un nuevo título.

«Hay una buena posibilidad de que comience a estos mismos cinco muchachos el martes», remarcó Kerr, como para no dejar dudas de que los Warriors van por todo.

Por Chris Bernucca (dpa)