Los prototipos del muro de Trump

San Diego, 12 mar (dpa) – Donald Trump prometió en campaña que construiría un muro “grande y bonito” en la frontera entre Estados Unidos y México bajo el argumento de que frenará la entrada de inmigración ilegal en el país.

Poco más de año después de instalarse en la Casa Blanca, a escasos metros de México, en Otay, uno de los barrios de las afueras de la ciudad californiana de San Diego, hay ocho prototipos entre los que se elegirá cuáles cerrarán en qué puntos la frontera.

Cuatro de ellos son de hormigón y los otros cuatro de otros materiales. La licitación pedía a las empresas presentar opciones de entre 5,50 y 9,10 metros de altura. Los ocho elegidos miden 9,10. Tres de ellos tienen grandes rejillas que permiten ver el otro lado.

Su construcción comenzó el 26 de septiembre del año pasado. Justo un mes después fueron presentados a la prensa. Los han construido seis empresas distintas, todas ellas estadounidenses, que fueron elegidas por concurso público.

En enero concluyó la fase de prueba, centrada en comprobar, por ejemplo, si pueden ser escalados, si se puede excavar debajo de ellos y si son resistentes a posibles intentos de derribo.

La evaluación servirá de cara elegir qué tipo de muro es apropiado usar en cada una de las zonas que Trump pretende cerrar. El mandatario es el que tiene la última palabra.

Para pagar la construcción de los ocho prototipos se han empleado los únicos 20 millones de dólares que Trump consiguió que fueran asignados a ello.

El Congreso autorizó a principios del año pasado que el Departamento de Seguridad Nacional reasignara ese dinero de otras partidas del presupuesto. Pero los legisladores en Capitol Hill no han dado aún a Trump la financiación que necesita para la levantar la barrera.

El último movimiento del republicano ha sido ofrecer legalizar la situación de 1,8 millones de jóvenes indocumentados que llegaron de niños a Estados Unidos a cambio de, entre otras cosas, 25.000 millones de dólares para destinar principalmente al muro.

San Diego y el Río Grande son dos de las zonas prioritarias para levantar la barrera. En la de San Diego fueron arrestados el año pasado algo más de 26.000 y en la de Río Grande, algo más de 137.500. El año pasado fueron arrestados casi 304.000 indocumentados tras cruzar la frontera suroeste, según los datos oficiales de la Patrulla Fronteriza.

Trump dijo inicialmente que quería cerrar toda la frontera con México, que tiene poco más de 3.100 kilómetros y en la que administraciones anteriores ya cerraron algo más de mil.

En julio del año pasado, el mandatario indicó que ya no creía necesario cerrar toda la frontera por las barreras naturales existentes y habló de entre 1.100 y 1.500 kilómetros a tapiar.

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