La nueva estrella de TikTok

Erika Rischko TikTok
Erika Rischko es filmada por su esposo Dieter para sus presentaciones en las redes sociales. Foto: Ralph Matzerath/dpa

(dpa) – Erika Rischko se convirtió en tan solo unos pocos días en una estrella mundial de TikTok. A sus 81 años, la alemana está a punto de romper la barrera de las diez millones de vistas con sus vídeos en los que despliega su gran destreza física.

Sin embargo, ella asegura que no es una influencer, sino una “adicta al fitness”.

Rischko ha participado en el famoso programa de la televisión estadounidense “Good Morning America“. Además, en las últimas semanas no ha parado de atender a los medios de comunicación alemanes.

“Esto es una locura. Jamás soñé con una repercusión así”, confiesa la veterana gimnasta, que reside en la pequeña ciudad de Langenfeld, en el oeste del país.

Rischko asegura que hace sus vídeos “solo para divertirse” y que su actitud frente a la vida se basa en el lema renano “cuanto más vieja, más chiflada”. Pero sobre todo, la impulsa la respuesta positiva de la gente.

La flamante estrella del canal juvenil TikTok tiene más de 118.000 seguidores, con una fuerte tendencia al alza.

“Todo el mundo tiene algo de espacio en su casa para hacer algún tipo de ejercicio. Siempre hay posibilidades de hacer alguna cosa y también hay muchas ideas en Internet. Por ejemplo, las sillas son estupendas para trabajar los tríceps”, indica.

En su casa prácticamente no tiene aparatos, solo unas mancuernas de un kilo. “En el gimnasio puedo levantar mucho más pesas”, dice con énfasis la madre de dos hijos y abuela de un nieto.

Rischko cuenta que justo antes de que se decretara en Alemania un nuevo cierre a causa de la pandemia del coronavirus, acababa de levantar los mismos kilos en pesas y alcanzar el nivel que tenía antes del primer confinamiento estricto en marzo pasado.

Pero este nuevo cierre no la abatió y siguió con su rutina. “Hago muchas cosas en mi casa y de vez en cuando voy a lo de mi hija”, quien a menudo es la encargada de filmar cuando su madre y su padre, también de 81 años, realizan un baile ensayado con éxitos actuales del pop.

“La coreografía tiene que estar aprendida en 15 ó 20 minutos, si no hacemos otra cosa”, comenta.

Rischko quisiera superar la barrera de las diez millones de vistas, pero no a cualquier precio. “El reto del baño de hielo que en este momento se está realizando en todas partes no es para mí. No gracias, no necesito hacerlo”, comenta.

Ella prefiere hacer “power gym”, pilates y yoga: “Hago una u otra cosa de acuerdo al dolor muscular que siento por los ejercicio del día anterior”, detalla.

Tal como se ve en los vídeos, Rischko está en perfectas condiciones físicas a pesar de las dos prótesis de rodilla que le colocaron en 2003. “Por eso no puedo trotar y saltar tan bien como antes, pero otras cosas funcionan”, aclara.

Rischko espera ser un ejemplo para pasar lo mejor posible por esta pandemia. A pesar de todo, cuenta que ahora hace menos ejercicio físico que antes, cuando pasaba entre 14 y 15 horas semanales en el gimnasio.

“Espero volver pronto al gimnasio”, dice la germana. El motivo principal es que en el gimnasio es donde ella se enfrenta a los verdaderos retos, a las máquinas y a las pesas más grandes. “Ya soportaba 50 kilos en la espalda y 70 kilos en el regazo. Hice ese ejercicio en dupla con una chica sueca”, añade.

Su hija fue la que tuvo la idea de colgar los vídeos de ejercicios en Internet y en el canal TikTok, que es utilizado sobre todo por los jóvenes. Tuvo tanta repercusión, que Erika Rischko se convirtió en un fenómeno viral.

“Hacemos dos o tres películas por semana, eso es todo. Es solo por diversión”, recalca la gimnasta alemana.

El alcalde de Langenfeld, Frank Schneider, tampoco quiso pasar por alto el éxito de su ilustre vecina.

“La señora Rischko demuestra que nunca se es demasiado viejo para el ejercicio físico. Ella es un buen ejemplo para pasar estos tiempos difíciles de una manera útil, porque se sabe que el movimiento es bueno para el alma y para el sistema inmunológico. Necesitamos más que nunca esos impulsos positivos”, manifestó el alcalde.

Por Frank Christiansen (dpa)