Industria energética critica el “paquete del clima” del Gobierno alemán

Berlín, 21 sep (dpa) – Representantes de la industria alemana criticaron el paquete de medidas para proteger el clima acordado por el Gobierno germano para alcanzar los objetivos climáticos vinculantes para el país hasta 2030.

Tras semanas de debates y negociaciones, las cúpulas de las Uniones Demócrata y Social Cristianas (CDU/CSU) de la canciller Angela Merkel y sus socios de gobierno del Partido Socialdemócrata (SPD) pactaron ayer un plan de más de 54.000 millones de euros (59.000 millones de dólares).

Las medidas incluyen la prohibición de instalar equipos de calefacción con gasóleo a partir de 2026 y un recargo de los precios de la gasolina y el gasóleo debido al precio fijado para las emisiones de dióxido de carbono (CO2), nocivas para el clima, que encarecerá los combustibles, pero que será introducido a un nivel moderado. Para compensar este aumento, se acordaron descargas impositivas y medidas de fomento.

El núcleo del paquete es el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55 por ciento hasta 2030 en comparación con los niveles de 1990.

Sin embargo, Michael Vassiliadis, jefe del sindicato del sector del carbón, los productos químicos y la energía, rechazó el acuerdo alegando que no presenta propuestas concretas sobre el desarrollo de las energías renovables.

“Si bien es un paso hacia una mayor protección del clima, queda por ver al final qué dimensiones tendrá, cuánto habrá costado y qué impacto real habrá tenido”, dijo Vassiliadis a dpa.

“Necesitamos desesperadamente un pacto energético intersectorial con el que podamos superar los obstáculos que afectan a la expansión”, comentó respecto a la necesidad de tender nuevas líneas eléctricas y turbinas eólicas en Alemania.

Por su parte, Hermann Albers, presidente de la Asociación Federal de Energía Eólica, comentó que el Gobierno había “fallado” en su política climática.

Albers subrayó que el compromiso para apaciguar a ciertas filas de los conservadores respecto a mantener una determinada distancia entre las turbinas eólicas y los hogares es “incomprensible y gravemente negligente”.

“Con esto se provoca el caos en el planeamiento regional y provincial, algo que pone en peligro a todo el sector eólico”, añadió.