Google también se compromete a respetar la privacidad

Mountain View (dpa) – Los ejecutivos del gigante de Internet Google no se cansaron de abogar por la protección de datos en la reciente conferencia de desarrolladores de la empresa.

Mientras lo hacían, los asistentes al evento vieron cómo una avioneta desde el cielo sobrevolaba con un mesaje algo críptico: “El control de Google no es la esfera privada” junto al hashtag “salven las noticias locales”.

Siempre hubo protestas en las conferencias tecnológicas, pero en esta ocasión la acción adquirió una nueva dimensión al tratarse de un acto que se hacía al aire libre.

Los manifestantes aprovecharon de forma acertada el momento en el que en la conferencia Google I/O se hablaba de las muchas utilidades que tiene el uso de la inteligencia artifical, más que nunca antes.

Pero para ello se necesitan también muchos más datos que antes. A su vez, los ejecutivos no dejaron de prometer que manejarían los datos con responsabilidad y aseguraron a los usuarios que ellos mantendrían el control sobre su privacidad.

Entre las conferencias de desarrolladores de las diversas empresas parece haberse abierto una carrera por ver quién protege mejor los datos y la esfera privada de sus usuarios.

El director ejecutivo de Apple, Tim Cook, hace tiempo que insiste en que la esfera privada es un derecho humano, una afirmación que también apoya Satya Nadella, uno de los principales ejecutivos de Microsoft.

Tras los escándalos de los últimos años, el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, prometió que todo lo que fuese privado iba a permanecer privado.

Ahora llega el turno de Google. El mensaje central del director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, es que ellos están para ayudar.

Google, dijo, empleará sus enormes capacidades en inteligencia artificial para mejorar el día a día de las personas, por ejemplo, a través de una aplicación que lea a una persona que no puede leer un texto que previamente ha capturado una cámara.

También ofrecerá software que permite evaluar con mayor precisión las tomografías y hacerlo mejor que un médico a la hora de detectar un cáncer de pulmón maligno. Pero también ayudará a través de un programa a reservar rápidamente un coche de alquiler para las vacaciones.

El nuevo Google Assistant, la competencia de Alexa, el portavoz que habla de Amazon, o de Siri, el asistente de Apple, ofrece “el poder de todo el centro de datos de Google en el bolsillo”, presume el ejecutivo de la empresa Scott Huffman.

Gracias a avances tecnológicos en el reconocimiento del lenguaje se puede acceder de forma directa y a una velocidad casi instantánea. Incluso ya no es preciso emplear el “hola Google” que se utilizaba antes.

“Por supuesto que todo eso tiene un precio: hay que compartir los datos de uno con Google”, advierte la analista del sector Carolina Milanesi, de la consultora Creative Strategies. “La inteligencia del asistente dependerá de la generosidad con la que se suministren datos”, agrega.

En su opinión, muchos usuarios quedarán encantados con las ventajas que obtienen de ello. Mientras los usuarios se beneficien de las aplicaciones inteligentes y las promesas de protección de datos sean creíbles, el concepto funcionará.

Pichai publicó al inicio de la conferencia de desarrolladores I/O una nota en el “New York Times” con los puntos centrales de los compromisos en la protección de datos.

En el texto menciona también que el grupo emplea “una pequeña cantidad de datos” para aplicarlos a la publicidad personalizada, lo que aporta los ingresos “que ayudan a que los productos de Google puedan seguir siendo gratuitos y estar disposición (del usuario)”.

La cuestión es que las ganancias de este gigante de Internet proceden principalmente del negocio de los anuncios, sobre todo en el área de las búsquedas en Internet.

A su vez, Google demostró este año en la conferencia que el grupo sabe escuchar. Hace un año la empresa impresionó con su aplicación Duplex, que imita a la perfección la voz humana.

Aquella demostración generó acalorados debates sobre si Google realmente estaba actuando con responsabilidad o si la aplicación, en determinados casos, debería ser identificable como un software y no un como ser humano.

Ahora Google mostró cómo Duplex hace una llamada para una persona que es muda y cómo se comunica con otros aparatos a través de la web y se presenta como el asistente virtual de un usuario. “Google aprende, prueba hasta dónde llega nuestro límite, dónde puede insistir y donde no”, indicó la analista Milanesi.

El hecho de probar los límites se vio este año sobre todo con el reconocimiento facial del Nest Hub Max, la nueva pantalla inteligente con altavoz y cámara.

Gracias al reconocimiento facial, el aparato sabe que persona de la casa se encuentra delante de él y ofrece las informaciones adaptadas a esa persona. Se trata de una personalización útil, sostuvo Google. Los ejecutivos aseguraron que todas las informaciones sobre el reconocimiento facial se quedan en el aparato y no van a la red.

Esto será una nueva prueba para Google. Hace unos años la empresa fracasó con la cámara instalada en unas gafas con datos, las Google Glass, que aparte de no contar con una tecnología por mejorar, también generó preocupación por la protección de datos.

En algunos países donde la protección de datos sigue custodiándose como un bastión, Google tan sólo ofrecerá un pequeño modelo de Hub sin cámara. “Somos conscientes de que todavía tenemos que ganarnos la confianza de la gente”, dijo un miembro del equipo de Google.

Por Andrej Sokolow y Christoph Dernbach (dpa)

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