Fuego y muerte en Australia

Foto: QUARRIE PHOTOGRAPHY, CC BY-NC- / Europa Press

MADRID, 4 Ene. 2020 (Europa Press) – Al menos dos personas han muerto este sábado en Isla Canguro, al sur de Australia, cuando el fuego ha alcanzado el coche en el que viajaban, según ha informado la Policía australiana, lo que aumenta el balance de fallecidos en el contexto de los incendios a 21.

El jefe del Gobierno del estado de Australia del Sur, Steven Marshall, ha afirmado que un equipo forense ha acudido al lugar para investigar la sucedido.

“Un equipo de forenses está en camino, cuando tengamos más información la daremos a conocer. Hasta el momento, la atención se ha centrado en informar a los familiares, nuestros corazones están con la familiares de las personas afectadas”, ha expresado.

Además, ha incidido en la importancia de que las personas hagan caso de las alertas. “La situación en Isla Canguro es muy peligrosa, por favor estén atentos a lo que está sucediendo en la isla y a las instrucciones de la Policía”, ha añadido Marshall.

Concretamente, los incendios han arrasado con más de 150.000 hectáreas en esta isla, entre los que se incluyen centros de atracción de turistas.

El jefe del Gobierno en Australia del Sur ha subrayado que los incendios en esta isla se llevan desarrollando durante más de dos semanas, pero que se inició una “escala muy grave de peligro” ayer por las condiciones climatológicas, según ha recogido el diario ‘Sydney Morning Herald’.

Además, miles de personas están siendo evacuadas de más de dos decenas de pueblos costeros en el este del país debido a los devastadores incendios, que se han visto agravados por los pronósticos de este fin de semana de altas temperaturas y vientos, según ha informado la agencia DPA.

La Policía continúa evacuando a las personas para ponerlas a salvo, principalmente en Gippsland, en el noreste de Victoria y en Nueva Gales del Sur. Se trata de la evacuación más importante en tiempos de paz en toda la historia de Australia, según los bomberos.

“Estoy satisfecho de poder decir que nunca hemos estado tan bien preparados como hoy en día para el ataque al que nos enfrentamos”, ha indicado la primera ministra de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian, donde miles de personas han huido a causa de los incendios.

MÁS DE 3.000 BOMBEROS SE ENFRENTAN A 137 INCENDIOS

Más de 3.000 bomberos se enfrentan a cerca de 137 incendios forestales en Nueva Gales del Sur este sábado. Esta situación se ve agravada por la pronósticos meteorológicos, ya que se prevé que se alcancen los 45ºC.

Mientras, las primeras personas evacuadas por el Ejército australiano de Mallacoota han llegado a salvo al puerto de Melbourne tras realizar un viaje marítimo de 17 horas.

Esta semana cerca de 4.000 personas se quedaron atrapados en la playa de Mallacoota debido a un incendio que alcanzó el borde del municipio y bloqueo su salida. El Ejército tuvo que realizar las evacuaciones por helicópteros y barcos.

Además, alrededor de 50 incendios continúan activos en el estado de Victoria y al menos 21 personas siguen desaparecidas en el este de Gippsland, según ha informado este sábado el jefe de la Policía de Victoria, Graham Ashton.

En Nueva Gales del Sur, las autoridades están intentando despejar un área de 14.000 kilómetros, con cinco “zonas prohibidas”. Por su parte, en Victoria han enviado 250.000 mensajes de texto a personas que se encuentran en zonas afectadas pidiéndoles su evacuación.

Victoria ha declarado también el estado de emergencia por primera vez en su historia, mientras que Nueva Gales del Sur ha reconocido este estado durante una semana, la tercera vez desde noviembre.

“Vamos a tener un día largo y peligroso”, ha expresado este sábado el comisionado del servicio de Bomberos de Nueva Gales del Sur, Shane Fitzsimmons, que también ha alertado de que el incendio en Green Wattle Creek, a 80 kilómetros al sureste de Sídney, puede desatarse y llegar a los suburbios del oeste de Sídney.

Los incendios se han desarrollado por los seis estados de Australia desde septiembre y hasta el momento sólo se ha salvado la capital. En torno a 1.500 hogares han sido destruidos y cerca de cinco millones de hectáreas han sido calcinadas.

Por otro lado, el primer ministro de Australia, Scott Morrison, aseguró entender los “fuertes sentimientos” de la población al ser increpado por algunos residentes de localidades afectadas que le acusaban de “dejar arder” el país.

“Esto no tiene que ver con el primer ministro, los gobernadores, los alcaldes, la política, tiene que ver con la gente que necesita ayuda y los recursos en el terreno”, agregó.