Fallece Claude Lanzmann; el director de «Shoah»


París, 5 jul (dpa) – Antisemitismo, barbarie y violencia: Claude Lanzmann trató en sus películas temas cuyas cicatrices aún duelen hoy en día. Con su documental de nueve horas y media «Shoah», sobre el Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial, el director, filósofo y escritor francés se hizo un hueco en la historia del cine. Este hijo de padres judíos murió hoy a los 92 años.

Lanzmann definía su trabajo como la acción de traer el pasado al presente. Así acercó uno de los capítulos más oscuros de la historia mundial: la masacre de judíos en Europa.

Con «Shoah» rodó una de las películas sobre el Holocausto más radicales. En el documental de 1985 entrevistaba a víctimas y victimarios. El proyecto, que tardó más de diez años en producir, lo hizo famoso a nivel internacional y dio visibilidad al trauma de los supervivientes.

Rodó en 1972 su primera película, «Pourquoi Israël». En ella mostraba la necesidad de un Estado judío. A la obra debut le siguieron «Shoa» y «Tsahal», que le hizo objeto de críticas en 1994 por su entusiasmo sin reservas por el Ejército israelí. En «Sobibor» (2001) relató la rebelión en el campo de exterminio del mismo nombre.

Entre sus aventuras fílmicas se encuentra «Le Dernier des injustes», que fue presentada en el Festival de Cannes de 2013. Se trata de una reivindicación de Benjamin Murmelstein, el rabino y último presidente del Consejo Judío de la ciudad de Theresienstadt y a quien se acusó de colaborar con los nazis.

Con «Napalm» centró la atención en 2017 en Cannes en la Guerra de Corea (1950-1953), en la que los aviones estadounidenses lanzaron grandes cantidades de napalm. En la película, para la que viajó a Corea del Norte en 2004 y 2015, recuerda a la enfermera Kim Kum-sun, de la que se enamoró durante una estancia de varias semanas en 1958. Lanzmann fue una de las primera personas de Occidente que pudo entrar en el país.

En el libro «La liebre de la Patagonia», las memorias que publicó en 2009 -traducidas al español-, contaba su historia de amor. Con ellas debutó y a la vez se consolidó ya a edad madura como escritor.

Cinco años después, en «La Tombe du divin plongeur» volvió a analizar su vida pero desde el punto de vista del «escribiente», como él mismo se definió en aquella época.

Lanzmann nació el 27 de noviembre de 1925 en la periferia de París. De joven se unió al movimiento juvenil comunista y all movimiento de resistencia francés. Estudió filosofía y fue profesor en la Universidad Libre de Berlín. De periodista viajó, entre otros lugares, a China y Corea y se opuso a la guerra de independencia en Argelia.

Era amigo del legendario filósofo Jean-Paul Sartre y mantuvo una relación de siete años con la feminista Simone de Beauvoir. Sin embargo, su primer matrimonio fue con la actriz francesa Judith Magre y en los años 70 se casó con la escritora alemana Angelika Schrobsdorff, que falleció en julio de 2016. Su mujer actual es Dominique Petithory.

«La Tombe du divin plongeur» (literalmente: La tumba del buzo divino), muestra a un hombre desnudo que se lanza al mar de cabeza desde una columna. «Todas las decisiones importantes que tuve que tomar fueron como tirarse de cabeza, como lanzarse al vacío», argumentaba Lanzmann en el prólogo del libro. El autor tomó a ese hombre que salta como una metáfora de su vida: siempre buceando en busca de la verdad.

Por Sabine Glaubitz (dpa)

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