Entrevista con Chema Diez: “Historia de unos pasos”

“Cuando encuentres tu camino lo sabrás. Recórrelo entonces con pausa y no trates de hallar su final, pues no hay en él un destino, ni te llevará a ningún lugar. Es en sí mismo la meta, lo que acabas de alcanzar”.

Chema Diez ha publicado recientemente “Historia de unos pasos”, que como él mismo dice en su prólogo, es una “divertida e íntima historia de alguien corriente viviendo un momento especial. Alguien dispuesto a salir de su casa con tan solo una mochila y descubrir qué hay unos pasos más allá. Ese alguien que no conoces, o que perfectamente podrías ser tú”. Cuéntanos quién eres Chema…

Chema Diez

Chema – ¡Hola! Lo primero agradecer esta oportunidad. Mi nombre es Chema Diez. Estudié Ciencias biológicas por vocación. Amaba y amo la naturaleza y necesito comprender cuales son los mecanismos que rigen la vida. Me especialicé en temas medioambientales, y posteriormente comencé mi carrera profesional, primero en el mundo de la conservación de la flora y la fauna, posteriormente en el sector de los biocombustibles.

Durante varios años estuve trabajando en el diseño y ejecución de proyectos bioenergéticos a nivel nacional e internacional, hasta que un buen día, por decirlo de algún modo “peté” (colapsé). Tuve entonces un año sabático para reorganizar mis pensamientos y mi vida, y en ese periodo de tiempo, entre otras cosas, preparé una oposición al Ayuntamiento de Gijón. Desde entonces trabajo como Inspector de la Zona Rural.

Mis pasiones son la Naturaleza, viajar y los deportes de aventura; además de la creación musical, y ahora también la escritura. He dedicado parte de mi tiempo y ahorros a viajar, pues lo considero maravilloso, necesario. Un medio para conocer el mundo que te rodea y situarte en él. ¿Qué lugar ocupamos en el mundo? ¿Lo sabemos realmente? Estamos acostumbrados a vivir en un único entorno, en nuestro contexto, y eso nos da una visión muy limitada de dónde estamos, de quienes somos. Viajar, conocer distintas culturas, mezclarse con ellas e interactuar… me refiero, no a irse a un hotel 5 estrellas con una pulserita, sino a buscarse la vida en un lugar que no conoces, enfrentarse a no saber dónde vas a dormir… todo eso te ayuda de muchas formas.

En primer lugar, crece tu autoestima, te sientes capaz de ser autosuficiente en cualquier parte del mundo, en cualquier situación.

En segundo lugar, al conocer otras culturas, puedes contrastar y darte cuenta qué “tan buena” o qué “tan mala” es la tuya. Creo que eso es algo fundamental. Sin duda hay muchas más cosas importantes, pero viajar es una de ellas.

Julia Castro – Los MOMENTOS, tus vivencias, tus experiencias, tus viajes, la necesidad de compartir HISTORIAS, ¿son las que te han llevado a escribir este precioso libro? ¿Por qué “Historia de unos pasos”? Cuéntanos…

Chema . Sí, evidentemente. Yo escribí este libro por diversos motivos. El primero es la necesidad de compartir; tuve varios momentos trágicos en mi vida durante los dos últimos años. Todo empezó con el fallecimiento de mi madre por cáncer a los 61 años de edad, a partir de aquí se desencadenaron una serie de sucesos que me apartaron mucho del estado de felicidad del que hablábamos.

En segundo lugar, se da la casualidad. Me iba a ir a un viaje por Asia de mochilero, pero tuve unos problemas de salud que me impiden hacerlo en aquél momento. Entonces, me enrolo en otra aventura que es cruzar el Atlántico a vela, desde España a África, y desde allí recorrer la ruta colombina hasta el continente americano. Ocurren antes de partir unos problemas con el barco que afectan a su capacidad, un tripulante no podrá viajar y será el último en apuntarse, es decir, yo.

Ya en pleno mes de febrero, en pleno invierno, decido realizar el Camino de Santiago Francés. Me apetecía mucho caminar bajo la nieve, en circunstancias adversas, con poca gente. Empiezo el recorrido en Francia hasta que 22 días después llega la pandemia la pandemia, el día 14 de marzo, encontrándome este hecho en Astorga. Tenía pensado llegar hasta Fisterre, son 1000km a pie, pero las circunstancias obligan, tengo que volver a casa.

Así que después de varios viajes fallidos, viene el tercer punto: la causalidad. Causa-efecto. Llego a casa, me veo con las alas cortadas, y necesito escribir y contar todas las historias que no solo yo tengo en la cabeza o he vivido, sino que de un modo u otro todos atravesaremos… que como escribo en el libro, “quien no tenga una historia, que la espere”. Todos vamos a pasar por dramas en la vida, es un aprendizaje constante. La gente a la que quieres se va, un amor se acaba y otro comienza… hay que estar preparados, con la mente abierta, para aguantar los golpes que están por venir y saber seguir adelante.

Julia Castro: Lo has escrito también, como tú dices “del tirón”, y además en un periodo que nos ha cambiado la vida a todos, como ha sido el confinamiento. En una entrevista has dicho que “necesitabas vomitar esta historia para reflexionar y superar momentos de vida”… ¿Se puede decir que esta obra ha sido terapéutica, curativa, como una sanación de momentos muy complicados en tu vida?

Chema: El libro narra mi “Historia” en uno de los Caminos de Santiago que he hecho, pero también está ficcionada. He hecho cuatro Caminos de Santiago distintos, cada uno con sus vivencias, y digamos que lo que he hecho en la novela es emplastar todas las experiencias en una misma historia. También me he protegido un poco, no contando toda mi vida, pues hay veces que piensas que te estás exponiendo demasiado. Cierta ficción ayuda a protegerse. Pero en definitiva se trata de un peregrino, que soy yo, pero podríamos ser cualquiera de nosotros.

Julia Castro:  El camino de “Historia de unos pasos” encierra muchas reflexiones, mucho dolor, pero también mucho sentido del humor, es una aventura muy divertida, yo he llorado, he reído, me he conmovido, me he emocionado y también ha surgido el Amor. ¿Cuáles son las reflexiones que tienen más peso en el libro? ¿Los sentimientos más intensos? ¿Qué es lo que engancha tanto al lector?

Chema: A través de los pasos y las etapas del Camino voy reflexionando sobre muchas cosas: la Vida, la Salud, el Amor, la Sociedad en la que vivimos, la Muerte, el Bien y el Mal… Hay muchos mensajes en las líneas de ese libro, lo que he hecho es condensarlas de tal modo que la narrativa te envuelva para pasar página tras página, sin perder el hilo conductor. Pero sin duda, tras la historia principal subyacen mis propias conclusiones o preguntas al vuelo acerca de un sinfín de ideas.

Julia Castro: Todos tus personajes son reales. Hay un personaje en concreto que me ha llamado mucho la atención y es “André”. Decide dejar toda su vida y hacer el camino, y cuenta que empieza a vivir de verdad, a sentirse pleno y su felicidad empieza a crecer… Era un tipo que ganaba mucho dinero en un casino, y sin embargo, decidió abandonarlo todo y empezar a caminar, porque “el dinero no le daba la felicidad”… ¿”No es más rico quien más tiene, sino quién menos necesita”?

Chema: André ha sido muy valiente… porque para enfrentarse a tus miedos y dirigir tu vida hacia un lugar distinto al de los demás hay que ser valiente. Estamos sumidos en una sociedad en la que “no perder el tiempo” se traduce en ser productivo, es decir, sr productivo económicamente…generar dinero. Es una rueda. Todo lo que hacemos es para generar dinero, mejor dicho, todo lo que nos dicen que debemos hacer. Sin embargo, hay gente caminando por el mundo con muy poco, gente muy feliz. Por otra parte, también hay que tener un punto egoísta y pensar a quién dejas para seguir tu camino: una madre o un hijo. Siempre hay que sopesar… pero si la balanza está equilibrada, toda la gente que he encontrado por los caminos del mundo, gente como André, es feliz.

El otro día me escribió una chica alemana, Laura, que ha terminado mi libro, y… ¡No sabe español! Se lo ha leído entero, más de 300 páginas con un traductor, un diccionario y muchas ganas de compartir esta historia.

El objetivo del libro es transmitir emociones y creo que lo he conseguido. No he tratado de mostrar retórica alguna, no he cuidado las frases en demasía, pues, a veces, entre tanta “floritura” se pierde el “contacto” con la realidad, y este es un libro que cosas reales.

Ahora estoy escribiendo un segundo libro, que empieza con una expedición al Himalaya… no puedo revelar más (para no hacer spoiler), pero veo una evolución. Me he dado cuenta de que he cambiado mucho desde “Historia de unos pasos” (y eso que tan solo han pasado un puñado de meses), pero… ya no soy el mismo. Cambiamos tanto que podríamos considerarnos una persona distinta cada día. Ahora la epigenética está demostrando que nuestro propio ADN sufre cambios a través del tiempo, qué más prueba necesitamos. …No entendería según que premisas de la Filosofía del ser humano sin la biología, ahora sé que tampoco al contrario. Cambiamos, cometemos errores, pero también podemos enmendarlos y volver a hacer cosas buenas. Siempre hay un camino de vuelta, una copia de seguridad.

Julia Castro: También se SIENTE un contacto brutal con la NATURALEZA… (ahí se ve tu parte de biólogo), además está tan bien relatado que incluso hay un episodio (sin querer hacer spoiler) en el que literalmente sientes cómo te cae una tormenta encima, cómo sientes la lluvia, el frío y a la vez cómo disfrutas de ella, cómo limpias, lloras, sueltas y dejas ir… (y menos mal que llevabas paraguas jeje) ¿Deberíamos conectarnos más con la Naturaleza?

Chema: Estamos muy alienados de la naturaleza. Somos naturaleza, parece que el hombre de algunas culturas ha tratado de sentirse superior a ella, de dominarla con su demoledor antropocentrismo, pero en realidad, somos un bichito más. Para muestra, los tiempos que estamos viviendo con el covid19, otro bichito, en teoría muy poco evolucionado y ridículo, está mermando las capacidades de un mamífero superior. Vivimos en una constante homeostasis, no debemos romperla pues, una vez suceda definitivamente, no tendremos ya un hogar y estaremos condenados.

No somos los únicos animales inteligentes. Hay muchas criaturas con capacidades cognitivas similares y con un sentido de la familia e incluso de valores. No somos los únicos tampoco que tenemos un lenguaje, lo que ocurre es que nosotros hemos sido capaces de construir herramientas y así modificar nuestro entorno.

Además, por desgracia, también de destruir la Naturaleza de la que venimos, nuestro hogar. La catástrofe medioambiental es un hecho por llegar, los científicos nos alertan a diario. Tenemos que cuidar la Naturaleza y generar proyectos que beneficien al medioambiente.

Julia Castro: ¿Qué llevabas en la mochila Chema? ¿Cuánto pesaba? Y, ¿qué tipo de cosas son las que verdaderamente se necesitan para vivir el Camino?

Chema: En mis caminos de primavera, verano y otoño, ocho o diez kilos me bastan. En invierno he llevado doce. Llevo lo justo y necesario para el día a día. Menos es más, aplíquese esto a casi todos los ámbitos de la vida. Las cosas verdaderamente importantes para vivir en camino son justamente las que no se llevan en la mochila; no son objetos. Son las ganas, la necesidad, la pasión…los sentidos ávidos por descubrir.

Julia Castro: Respecto a los Albergues, has conocido a una persona muy importante para ti, -que posiblemente en unos meses vendrá a visitarnos-, y se llama David. ¿Por qué el albergue de David es tan especial?

Chema: Efectivamente David se ha convertido en alguien especial. No solo para mí, creo que puedo decir que para todo el que pasa por su albergue. Es una persona que transmite los valores del Camino de Santiago, los valores buenos de la vida: la pasión, la bondad, la empatía… David, y su pareja Celia, son personas motivadoras, personas que tan pronto llegan a tu vida empiezan a sumar.

Julia Castro: Cuéntanos alguna anécdota o curiosidad del Camino…

Chema: Quizá una anécdota simpática (sin hacer mucho spoiler) fue cuando me picaron los chinches… cientos. Tuve que ir al hospital y se montó un buen circo con aquél hecho… durante el resto del camino todos los peregrinos que me cruzaba, no conocían a Chema, pero sí habían oído hablar de “el de los chinches”. Cumplía años el día que llegaba a Santiago, la noche anterior unos 40 peregrinos que había encontrado por el camino me prepararon una cena sorpresa y me regalaron una camiseta que tenía xerografiado un chinche gigante (como la “s” de Superman) y sobre la figura del chinche se rezaba “Chincheman”. Jajaja. Fue muy divertido, y aún me pregunto dónde pudieron encontrar, en aquel pueblo tan pequeño, una tienda para hacer tal cosa.

Julia Castro: Hay una frase que resume tu “Historia”: “Muévete, que tu naturaleza no se convierta en piedra”. ¿Podría ser una motivación para “despertar”, “salir de la caverna” del mundo en el que vivimos, “desconectar”, enfrentarnos a lo desconocido, superar miedos, reforzar nuestra autoestima, tomar decisiones…, en definitiva, encontrar nuestro camino?

¡Sin duda!, hemos sido nómadas, nuestra naturaleza es la de desplazarnos tanto físicamente como emocionalmente. Aunque quisiéramos nunca podríamos permanecer estáticos en el espacio-tiempo, así pues, hacerlo voluntariamente y dirigir nuestros pasos creo que es lo más apropiado.

Julia Castro: ¿Hace falta ser religioso para hacer el Camino de Santiago?

Chema: No hace falta ser “nada” para hacer el Camino. Es cierto que el origen de todo ello es religioso, pero no es una obligación o necesidad. Hoy en día los Caminos de Santiago se transitan por mil razones. Cada uno tiene la suya, es algo personal. Sí es cierto que si además se es una persona religiosa (hablamos de la Fe cristiana), esto es un valor añadido.

Julia Castro: El final del camino, ¿es llegar a Santiago?

Te responderé con otra pregunta. El final de la vida, ¿es la muerte?
Se aceptan comentarios… a mi juicio la finalidad del camino, es el propio camino.

Julia Castro: En el camino de la Vida, ¿es el camino el destino? ¿o es la huella que dejas en el camino lo que hace que tu camino sea único? Y, ¿cómo podemos disfrutar del MOMENTO PRESENTE, sin pensar en seguir caminando, sin pensar en el futuro, sin pensar en el final, en la meta…?

Parece que una pregunta lleva a la otra, ¿verdad? Jajaja. En relación al Camino de Santiago… te ayuda a vivir el presente, el objetivo es llegar a un lugar pero no sabes cuál es este, no hay prisa, no sabes dónde vas a dormir, ni despertar. Lo que importa es el día a día, los pasos, las relaciones interpersonales que conoces, los olores que percibes, los colores que te deslumbran, las tormentas que te llueven, las emociones que sientes… No piensas en el futuro, en el mañana. Cuántas veces hemos pronunciado eso de “mañana será otro día”, aquí las palabras se convierten en hechos. Es el “Carpe Diem”, cada momento de la vida es único, cada segundo cuenta (Chema chasca los dedos una y otra vez), lo escucháis… es la vida que se nos escapa, en este caso literalmente entre los dedos, aprovechémosla

Julia Castro: Sabemos que “Historia de unos pasos” es ya un libro de referencia en varios centros educativos, por ejemplo, en Zaragoza, y hace unos días presentaste el libro en el Colegio Salesiano Santo Ángel de Avilés, donde también se convertirá en un Proyecto de Centro. Desde aquí te deseamos mucha suerte en tu camino y animamos a nuestros lectores a leer tu historia, que estamos seguros os encantará, es una historia muy divertida, que como el autor mismo dice “es el modo de enfrentarse al miedo a lo desconocido, de despertar las emociones dormidas y de encontrar un destino propio”.

Por Julia Castro