El silencio acapara las calles colombianas tras derrota en el Mundial


Bogotá, 3 jul (dpa) – Una silenciosa Colombia lamentaba hoy la derrota de su selección nacional de fútbol en el Mundial Rusia 2018: la alegría y eñ patriotismo que despierta la justa futbolística poco a poco se va desvaneciendo para regresar a la normalidad.

Apenas pasado el mediodía en Colombia la fiesta apenas estaba iniciando. Decenas de personas corrían hacia sus casas y algunos salían de sus oficinas para sentarse en los bares y cafés más cercanos para ver un partido que se sabía definitivo.

Colombianos e ingleses se midieron en la cancha y cuando parecía que los europeos se llevarían la victoria, apareció Yerry Mina para devolver la esperanza con un empate 1-1. Los gritos de euforia de los colombianos todavía retumban en los oídos, pero como un recuerdo efímero.

Después de la derrota, la ciudad se tornó callada, sumida en un recuerdo de lo que pudo pasar pero no ocurrió. Las bocinas de los taxis, los gritos y el estallido de felicidad esta vez no tuvieron lugar. En las calles, las personas, aún portando la camiseta tricolor, lucían pensativas y cabizbajas.

A pesar de la derrota, los colombianos mantienen un fuerte aprecio a sus jugadores, un lazo que no se rompe fácilmente y que entrega esperanza para torneos próximos.

Así lo recalcó el presidente, Juan Manuel Santos, en un mensaje que publicó en Twitter. «Gracias mi Selección Colombia por dejarlo todo en la cancha. Como siempre lucharon hasta el final. Eso somos los colombianos».

El ex futbolista Faustino Asprilla también mostró su apoyo al seleccionado. «Lo dieron todo muchachos y fueron superiores, lograron forzar a unos penales aún cuando jugaron con el árbitro en contra todo el partido. Ya vendrán más triunfos», fueron sus palabras.

Algunos de los que transitaban por las calles de Bogotá destacaron el buen fútbol que Colombia demostró. Así lo afirmó Diana Suárez, una oficinista de 26 años a la que sus empleadores dieron la tarde libre para disfrutar del juego.

«Hoy nos fue mal pero en buena parte por el árbitro que nos pitaba todo, a Colombia le fue muy bien y tenemos que alegrarnos de eso. En 2022 seguro llegamos más adelante», indicó.

«En penales es cuestión de suerte, cualquiera pudo haber pasado», recalcó uno de sus compañeros, Julián Ríos, quien lucía con orgullo la camiseta de la selección.

Como ellos, millones de personas dejaron sus puestos de trabajo y se dedicaron a apretar los puños como símbolo de fuerza, la misma que querían transmitir a los futbolistas que disputaban a miles de kilómetros el pasaje a los cuartos de final.

El cariño a los jugadores quedó claro en las redes sociales, donde la tendencia «Gracias Colombia» sumó miles de mensajes de apoyo a los dirigidos por el argentino José Néstor Pekerman y a la figura James Rodríguez, que aunque no jugó, describió el dolor que sintió por la eliminación.

Una imagen del astro de Bayern Múnich, llorando desde el banquillo, acompañada apenas por un emoticón de un corazón roto, representó muy bien el sentimiento de los colombianos, sumidos en la nostalgia de un triunfo que se esfumó de sus manos.

«Toda Colombia te ama, gracias por tanto, que diferente hubiera sido el partido si hubieses estado ahí», remarcó uno de los comentarios de los tuiteros que respaldaron al «10» de la selección.

Por Giuseppe Palacino (dpa)