Estrasburgo (Francia), 12 sep (dpa) – El Parlamento Europeo inició hoy un procedimiento sancionador contra Hungría por atentar contra los valores fundamentales de la Unión Europea (UE), al votar a favor de un informe sumamente crítico con el Gobierno del primer ministro conservador-nacionalista Viktor Orban.
La moción que pone en marcha el procedimiento sancionador fue aprobada por 448 votos a favor, 197 en contra y 48 abstenciones, suficiente para alcanzar la necesaria mayoría de dos tercios. Ahora tiene que ocuparse del caso el Consejo Europeo, integrado por los jefes de Estado o de Gobierno de los 28 países miembros de la UE.
Es la primera vez que el Parlamento Europeo ha invocado el Artículo VII, que, en los casos más graves, permite la suspensión de los derechos de voto del país si existe una «violación grave y persistente» de los valores de la Unión por parte de un estado de la UE.
Sin embargo, para que la UE suspenda efectivamente los derechos de voto de un país miembros existen importantes obstáculos. Después de Polonia, Hungría es el segundo país miembro contra el cual se ha abierto un procedimiento sancionador.
La votación se basó en un duro informe de la eurodiputada verde holandesa Judith Sargentini, encargado por el Parlamento Europeo, en el que se enumeran varios hechos que suponen un «claro riesgo de violación» de valores europeos en Hungría.
Sargentini acusó al Gobierno húngaro de silenciar medios independientes limitando la libertad de expresión, de investigación y de reunión, así como de destituir a jueces independientes, reprimir a organizaciones no gubernamentales y alentar la corrupción, debilitando el sistema de Justicia y constitucional.
Asimismo, en el informe se señalan violaciones de los derechos de las minorías y de los refugiados, entre otros.
Citando los resultados de investigaciones realizadas por instituciones como las Naciones Unidas, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y el Consejo de Europa, la eurodiputada concluyó que en Hungría existe una «amenaza sistémica a la democracia, el Estado de derecho y los derechos fundamentales».
El Gobierno de Hungría criticó en duros términos el resultado de la votación. «Esto no es otra cosa que la pequeña venganza de los políticos afines a la migración», dijo en Budapest el ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Peter Szijjarto. «A Hungría y sus habitantes se les castiga porque han demostrado que la migración no es un proceso natural y que se puede detener», añadió. El informe, insistió, esta «lleno de reconocidas mentiras».
El Gobierno húngaro ya había rechazado tajantemente las acusaciones. Orban dijo el martes en un discurso en la Eurocámara que el informe contiene numerosos errores fácticos.
El primer ministro descalificó de antemano el procedimiento sancionador al considerar que este condena a su pueblo por su negativa a convertir Hungría en un país de inmigrantes.
Tanto en Alemania como en Francia saludaron el resultado de la votación. Desde Berlín se indicó que la Unión Europea no puede regatear con los valores fundamentales, mientras que desde París se indicó que no se puede al mismo tiempo sacar partido de las ventajas de la Unión Europea y no respetar sus normas y valores.