Oviedo, 17 dic (EFE).- La Consejería de Hacienda ha cerrado hoy la presentación del proyecto de presupuestos para 2014 en la Junta General del Principado sin que el Gobierno haya obtenido en esta ronda de comparecencias, que han sumado un total de 48 horas de sesiones, ningún apoyo al texto de los grupos de oposición.
La titular de Hacienda, Dolores Carcedo, ha sido la última integrante del Ejecutivo en defender el presupuesto de su departamento y el conjunto del proyecto ante la Comisión de Hacienda, donde ha reiterado el llamamiento del Gobierno a todos los grupos para facilitar la aprobación de unas cuentas que «hacen falta».
No obstante, y a la espera de que el próximo jueves se cierre el plazo de presentación de enmiendas a la totalidad al texto, esta petición no ha sido atendida desde la oposición, que ha mantenido en bloque su rechazo a las cuentas del Ejecutivo para 2014 lo que hace prever que Asturias se vea abocada a una prórroga el próximo año.
Según la consejera, el proyecto es «un presupuesto que hace falta» y que supone «la mejor opción para Asturias» en la actual coyuntura en cuya elaboración el Gobierno ha mostrado su esfuerzo por «priorizar y elegir» en medio de la restricción «que impide satisfacer todas las necesidades al nivel que sería deseable».
Para Carcedo, el escenario económico sigue estando marcado por una coyuntura de caída de ingresos, una política de contención del gasto público y unos objetivos de déficit impuestos y excesivos.
A su juicio, en esta situación si se plantea aumentar los ingresos -principal reivindicación de IU en su negociación con el PSOE- es necesario hacerlo «de verdad, sobre el papel y en las arcas en liquidaciones y en recaudaciones» y midiendo bien «a quién y a cuántos va a afectar una medida tributaria, qué efectos va a tener y qué recorrido tiene más allá de los titulares y los reclamos».
Así, ha defendido que la única propuesta fiscal nueva que incorpora el presupuesto, relativa al impuesto de patrimonio, es «coherente» con la política tributaria del Gobierno y afectaría a unos 5.000 nuevos contribuyentes -con patrimonio superior a 500.000 euros excluida la vivienda habitual (hasta 300.000 euros)- que se sumarían a los 3.267 que ya pagan este tributo.
Según Carcedo, el Gobierno exige así «un mayor esfuerzo a quienes pueden hacerlo» en un momento en que se deben asegurar los ingresos para os garantizar los servicios públicos básicos.
«Asturias necesita este presupuesto, que es coherente con el actual y se ha elaborado concitando los intereses generales, afrontando la realidad y tomando decisiones. No es lo mismo un presupuesto que una prórroga y todos los sabemos. Hay tantas o más razones como hace un año para aprobarlo», ha advertido.
Para la portavoz de Foro, Teresa Alonso, el texto del Gobierno es «continuista» y antepone «intereses de partido a los generales», además de renunciar a la racionalización de la administración y situar la inversión del Principado en mínimos históricos.
En el ámbito fiscal, Alonso ha considerado que Asturias «ya no tiene por donde recaudar más» de forma que los ingresos obtenidos por esta vía se reducen pese a que la región tenga una de las mayores presiones fiscales de España lo que, ha advertido, genera deslocalizaciones de empresas y de personas.
También la diputada popular Emma Ramos, que ha lamentado que el Gobierno ni siquiera les haya hecho una llamada para intentar negociar el presupuesto, ha mantenido la línea de su grupo para advertir de que el texto no está diseñado para que Asturias salga de la crisis sino para que se mantenga en ella.
Ramos ha criticado el incremento del gasto corriente que contemplan y el aumento de la deuda viva que el presupuesto prevé para el Principado al tratarse de unas cuentas «alejadas de la realidad» e «incapaces de crear riqueza y empleo» y que elevan la carga fiscal en Asturias a límites «confiscatorios».
Para el portavoz de IU, Ángel González, el Gobierno ya había mostrado su nula voluntad de negociar y así lo demostró al presentar un texto «peor que el de hace un año», que sí contó con su respaldo y en el que no se ha incluido «nada» de lo propuesto por esta formación al limitarse a cumplir «con la política de Rajoy»
El diputado de UPyD, Ignacio Prendes, el segundo respaldo que tuvo el Gobierno para sacar adelante las cuentas de 2013, ha mostrado su rechazo al presupuesto «de la resignación y del continuismo letal» que constata, a su juicio, la carencia de programa político del Ejecutivo que preside Javier Fernández.
