El final del verano, clave para la evolución económica

La incertidumbre que se asentó en las bolsas internacionales desde el pasado mes de marzo ha hecho que sea prácticamente imposible predecir cuáles serán las tendencias de los próximos meses a nivel inversión, el mercado está inmerso en un mar de interrogantes que deberemos ir viendo y analizando día a día.

Ni expertos, ni medios, ni incluso los gestores de fondos podían augurar lo que se avecinaba el pasado mes de febrero, cuando a falta de inversión fija, los fondos variables internacionales eran refugio no solo de pequeños inversores sino de grandes cuentas.

Recabar información en un Blog de bolsa comienza a ser, cada vez, más importante de cara a lo que viene, y puede ser una apuesta segura a la hora de tomar decisiones.

Entorno económico español a mes de junio

Con los ERTES alargados hasta finales de septiembre, una previsión económica no muy positiva y el trabajo en muchos sectores puesto en cuestión y a medio gas, la previsión de cara a otoño no es demasiado halagüeña.

Si España tiene un sector que mueve la economía ese es el turismo. Hasta hace escasas semanas, con la desescalada, las reservas no terminaban de arrancar para poder trasladar a establecimientos hoteleros y de restauración cierta tranquilidad.

Han sido los primeros vuelos los que han potenciado las reservas, aunque está claro que la tendencia de este verano 2020 será el turismo de interior, el rural, las casas rurales que, durante años, ya contaban con lista de espera, estos meses estivales se llenarán de familias buscando el encuentro que el confinamiento había impedido con normalidad en un entorno controlado donde la relación será eso, exclusivamente familiar.

A eso se suma el sector industria que, aún a medio gas, si está viendo que actualmente tiene lista de espera en pedidos para pequeñas reformas domésticas basadas en mejorar el entorno en el que, cada vez más, se pasa más tiempo.

¿Cuál será la tendencia en el resto de Europa?

Al igual que en España, los países comunitarios han sufrido las consecuencias en sus economías de una pandemia que ha dejado en stand by muchas de las medidas planteadas no solo por el BCE sino también por los propios órganos de la Unión Europea.

Con la vista puesta en la que se ha llamado la reconstrucción europea, habrá que ver cómo se reparten y gestionan las ayudas a los estados miembros desde los organismos centrales. Eso será clave para poder volver a reavivar la economía de una zona que, tras el Brexit, también dejó en entredicho la potencia de la moneda única en comparación con el dólar y con otras divisas asiáticas.

Cuando se empezaban a poner los ojos en países emergentes, la crisis sanitaria internacional ha cambiado las previsiones de todos los mercados, dejando en incógnita cómo se presentará el otoño en lo que a productos financieros se refiere.

Tendencia otoño 2020

Será por eso el final del verano, con la vista más puesta en la cuestión sanitaria, cuando de verdad se pueda comenzar a entender mejor el escenario real en el que se moverán los parqués internacionales tras la recuperación de los principales países encargados de la gestión de los fondos internacionales tanto públicos como privados.

El hecho de tener que reafrontar las economías nacionales por los desembolsos necesarios para hacer frente a la crisis sanitaria y la refinanciación de la deuda, PIB y demás ayudas sociales dificultarán llegar a los objetivos establecidos no solo para el año sino, posiblemente, para el próximo plazo de 5 años.

Economías como la china, estadounidense o incluso la economía británica y europea serán las que comenzarán a aplicar medidas económicas que palíen en la sociedad una incertidumbre hasta ahora no vista.