(dpa) – Las fuerzas del gobierno sirio respaldadas por la milicia libanesa Hizbolá anunciaron hoy que recuperaron el control de uno de los últimos feudos rebeldes cerca de la frontera con Líbano, tras días de combate.
«El Ejército reinstauró la estabilidad y seguridad de la ciudad de Rankus tras eliminar a un gran número de terroristas», informó la televisión siria en un boletín de urgencia.
Una fuente de Hizbolá en Hermel, cerca de Líbano, confirmó que las fuerzas fieles al régimen habían tomado el control de la mayor parte de la ciudad, y dijo que continúan en un sector del norte fuertes combates. «Hay algunos focos enemigos que estamos intentando eliminar», dijo sin dar detalles.
La montañosa área de Qalamun, donde se ubica Rankus, abarca la autopista que vincula Damasco con la ciudad de Homs, en el centro del país, el norte de siria y los feudos del régimen en la costa.
Las tropas de Bashar al Assad y las fuerzas de Hizbolá han recuperado la mayoría de la región desde noviembre, en una ofensiva con la que pretenden recuperar el control de esa autopista y cortara los rebeldes sus rutas de suministro a través de la frontera.
A mediados de marzo Yabrud, la mayor ciudad en la región en manos rebeldes, cayó en manos de las fuerzas del régimen, que entonces volvieron su atención a Rankus, a 35 kilómetros al suroeste y más cerca de la capital Damasco.
Rami Abdel Rahman, del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos con sede en Londres, dijo a dpa que sigue habiendo fuertes combates en la mayor parte de las zonas de Rankus y que las fuerzas del régimen y Hizbolá están ganando terreno.
Abu al Fadel, miembro de el Frente al Nusra, cercano a Al Qaeda, dijo a dpa desde la frontera sirio-libanesa que «los rebeldes están utilizando todos sus medios para enfrentar el ataque liderado por Hizbolá y respaldado por las fuerzas aéreas sirias en el área».
Por otra parte, la agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, anunció que entregó ayuda humanitaria en una zona rebeldes cercada en la norteña ciudad de Alepo por primera vez desde junio. ACNUR señaló que las dos partes respetaron un alto el fuego durante la duración de la arriesgada operación.