Caracas, 10 abr (dpa) – Las protestas contra el gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que este sábado cumplen dos meses desde que se iniciaron en febrero, han acentuado la tensión política en el país en medio de una turbulenta situación económica.
Maduro atribuye el movimiento a un intento de golpe de Estado y la oposición defiende el derecho a las manifestaciones. A continuación algunas claves para entender el conflicto:
ORIGEN DE LAS PROTESTAS
La chispa saltó a comienzos de febrero en la región andina de Táchira, cuando estudiantes universitarios marcharon para exigir seguridad, después de un intento de violación de una compañera. En la protesta fueron detenidos ocho estudiantes. El 12 de febrero estudiantes llamaron a una marcha hasta la Fiscalía General en Caracas para reclamar la liberación de sus compañeros de Táchira. La manifestación fue acompañada por dirigentes de la oposición, incluyendo al líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López. La concentración en la Fiscalía terminó de manera pacífica, pero cuando se retiraron los convocantes se presentaron los «colectivos» (grupos civiles armados que defienden al gobierno), que atacaron a los manifestantes y, según la oposición, causaron destrozos a la Fiscalía. La escaramuza dejó tres muertos, 66 heridos y unos 100 detenidos.
CAUSAS DE LA PROTESTAS
Los dirigentes estudiantiles denuncian que las protestas tienen de fondo la crisis en la seguridad pública. Con una tasa criminal de 39 homicidios por cada 100.000 habitantes, según el gobierno, y de 79, según organizaciones no gubernamentales, han hecho llamados para que el gobierno atienda el problema. Maduro se ha negado a darle un carácter represivo a la lucha contra la criminalidad y a la vez lanzó un programa para el desarme voluntario de unas 600 bandas criminales en el país. A la exigencia por mayor seguridad se sumó el malestar por la desabastecimiento en los mercados, que alcanzó niveles sin predentes, junto a una inflación de casi 60 por ciento en los últimos 12 meses, una de las mayores del mundo.
LOS PROTAGONISTAS.
Del lado de los estudiantes quienes han llevado el liderazgo son el estudiante de ciencias políticas Juan Requesens, de la Universidad Central de Venezuela, y Gaby Arellano, de la Universidad de los Andes. Por la oposición política, la alianza opositora Mesa de Unidad (MUD) ha mantenido cautela enfatizando que su lucha es electoral. Del grupo se desprendieron López, la diputada María Corina Machado y el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, quienes con la propuesta de la «salida» sostienen que la respuesta está en la agitación en la calle, para un eventual cambio de gobierno.
ESCENARIO DE LAS PROTESTAS:
Las protestas se han concentrado básicamente en los municipios de Caracas bajo control de la oposición, Chacao y Baruta. En Chacao está la emblemática Plaza Altamira, que es escenario de concentraciones y protestas opositoras. En Baruta, la Plaza Sadel en las Mercedes. Los municipios tienen cerca una de las principales autopistas de Caracas, la Francisco Fajardo, que con frecuencia es bloqueada por los manifestantes. Aunque tímidas, las protestas han tenido réplicas en el municipio Libertador de Caracas, bajo control del oficialismo, que se han limitado a cacerolazos y pancartas contra el gobierno.
BALANCE:
Incluye a 39 muertos, más de 600 heridos, 2.000 detenidos y unos 800 encausados por la justicia. Además, según Maduro, han dejado pérdidas por 15.000 millones de dólares y 5.000 árboles talados para levantar barricadas. En el campo político, el encarcelamiento de Leopoldo López, quien enfrenta una pena de casi diez años por tres cargos; de los alcaldes de San Cristóbal, Daniel Ceballos, y de San Diego, Enzo Scarano; la amenaza a otros varios alcaldes de municipios escenarios de protestas y la destitución sin juicio de la diputada María Corina Machado.
DERECHOS HUMANOS.
La represión de las fuerzas del orden público ha generado alarma en grupos defensores de los derechos humanos por el desempeño de la Guardia Nacional (policía militarizada). Maduro ha avalado la actuación de la policía y los soldados para contener las manifestaciones. La fiscal general, Luisa Ortega, admitió que ha habido «excesos» y que se investigan 102 casos de presunta violación de los derechos humanos. Por ello, dijo, están detenidos 17 agentes del orden público. Además, la oposición denunció la actuación «combinada» de la fuerza pública con grupos civiles afines al gobierno, que actúan armados y sin límites.
ESFUERZOS POR LA PACIFICACIÓN:
Maduro llamó a la oposición a un diálogo y ésta lo rechazó por la falta de confianza. El gobierno rechazó la intervención de la OEA y acudió a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). Ésta envió una delegación de cancilleres dos veces a Caracas para facilitar un diálogo entre ambos lados. La MUD dijo en una declaración que la presencia de gobiernos de naciones hermanas es «valiosa» y que no ignora las consecuencias de sus relaciones con el gobierno venezolano y los «intereses» que éstas pueden generar, pero que comparte «con ellos la aspiración de una América del Sur estable, próspera y democrática». El gobierno inició esta semana reuniones con la oposición de cara a un posible diálogo mediado por la Unasur.
Por Néstor Rojas Mavares