Confianza y trabajo: Cuestión de tiempo

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(dpa) – Los inicios en la vida laboral siempre son emocionantes. Sin embargo, cuando los jóvenes profesionales se enfrentan a reuniones importantes o citas decisivas con clientes desearían poder tener un poco más de seguridad. La cuestión es cómo lograrlo.

En primer lugar, puede ayudar a ser plenamente consciente de la situación el tener claro los objetivos y el estado de ánimo con el que uno acude a la reunión o la cita en cuestión, explica la asesora especializada en conflictos Monika Heilmann en la revista alemana “Unicum”. En su opinión, también hay que tener en cuenta la motivación del interlocutor en estas reuniones.

Los que comienzan una carrera profesional deben considerar además por qué exactamente se está llevando a cabo esa reunión en concreto y quién la ha convocado. Siempre se va mejor preparado si se sabe de antemano que se trata de un encuentro para abordar un tema conflictivo, si se va a llevar a cabo una negociación o si se trata de una conversación de rutina.

¿Cómo se pueden sacar a relucir los propios sentimientos en la conversación?

Por otra parte, reprimir las emociones no ayuda a a dar la impresión de que se está tranquilo. Heilmann recomienda en este caso separar los hechos de las emociones en la conversación. Para ello, los recién llegados a la profesión deben aprender a reflexionar sobre sus propios sentimientos durante una conversación y sopesar si se debe tratar el tema.

Por ejemplo, si un compañero se enfada, se puede retomar esta situación señalando con cuidado: “Acabo de notar que no le ha gustado la forma en que se desarrolló la conversación. ¿Hay algo que pueda hacer por usted?”.

Para llegar a dominar estas situaciones espinosas con maestría se requiere mucha práctica. “Unicum” aconseja practicar en casa delante de un espejo, ensayar cómo se hablaría con confianza a alguien.

Asimismo, se puede recurrir a unas clases particulares en las que se aborden estas situaciones, pero también a cursos de retórica, de teatro o clubes en los que se fomenta el hablar. Con el tiempo se adquieren técnicas que pueden ayudar a tener una presencia más segura.