Comprar mejor que alquilar, las razones que llevan a adquirir una vivienda en propiedad

El Banco de España se decanta por la opinión de que es mejor comprar una vivienda que vivir en régimen de alquiler, debido al encarecimiento del arrendamiento en los últimos años. Este debate es una de las cuestiones que más preocupa a las personas que acceden a una vivienda.

Desde que se inició la recuperación económica es mejor comprar una vivienda a través de una hipoteca que alquilar un domicilio. Esa es la conclusión que se desprende del análisis sobre la tasa de ahorro en España entre los años 2007 y 2016, donde se aprecia que uno de los efectos de la recuperación de la crisis está siendo la mayor actividad incrementada en el mercado inmobiliario.

El coste medio de la vivienda en alquiler ha aumentado casi un 16,3% solo en el primer semestre de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que está obligando a los inquilinos a reservar más dinero para hacer frente al pago mensual de la renta.

Otra situación común es la de aquellos propietarios que deciden introducir cambios en su vivienda. En ese contexto, gracias a la gran variedad de alternativas financieras existentes en la actualidad, cada vez es más fácil conseguir préstamos para reformar vivienda y financiar el 100% de su coste.

El creciente esfuerzo que supone el alquiler

El informe del Banco de España sobre la evolución de la tasa de ahorro tiene un significado que va más allá de la radiografiar la situación financiera de los hogares. Las familias propietarias, con o sin hipoteca, pudieron permitirse que su ahorro bajara a un ritmo de hasta el 2,1% de 2013 a 2016. En ese periodo, los alquilados debieron hacer más esfuerzo y su ahorro creció un 1,3%.

El ascenso generalizado de los precios de alquiler, especialmente en las grandes ciudades, y los procesos de gentrificación que están viviendo esas grandes capitales, están obligando a muchas familias a desplazarse hasta las periferias y zonas menos céntricas.

En algunos casos, la apuesta no pasa por una hipoteca convencional, sino por solicitar una hipoteca para terreno, de modo que se pueda financiar la compra del terreno de la vivienda a través de un crédito hipotecario de este tipo, menos conocido y popular pero que está disponible en la mayoría de entidades financieras y bancarias.

Una posibilidad interesante es la de combinar ambos vehículos financieros, la hipoteca para terreno y el préstamo para reformar la vivienda. De ese modo, los propietarios consiguen una vivienda que se ajusta más a sus gustos y necesidades pero a un precio más económico que el que supone solicitar un crédito hipotecario al uso en un barrio bien comunicado en el centro de las grandes capitales.

Mientas que el esfuerzo que supone adquirir una vivienda implica una carga mensual de entre un 20 y un 29%, en cifras muy generales, la carga que supone el régimen de arrendamiento es mayor, aplicando siempre los mismos condicionantes.

¿Cómo financiar la construcción de una vivienda propia?

Las hipotecas destinadas a la construcción de viviendas propias están dirigidas de forma directa a particulares y ofrecen la oportunidad de que el hipotecado haga la casa como desee, pero teniendo en cuenta que el dinero podría agotarse antes de finalizar la obra.

Para conseguir una hipoteca de este tipo hay que cumplir las siguientes condiciones: tener la parcela o terreno en propiedad, contar con un proyecto visado por el colegio de arquitectos y solicitar al ayuntamiento la licencia de obras correspondiente.

Por norma general, las entidades financieras conceden un máximo del 80-85% del dinero real que se va a necesitar, así como una duración máxima de la suscripción hipotecaria que puede llegar a los 30 años, aunque depende de cada entidad bancaria.

Estas hipotecas son una buena opción para las viviendas prefabricadas o modulares que, en cualquier caso, también necesitan superar un proyecto de ejecución visado por el colegio de arquitectos y tener licencia de obra.

Las ventajas de construir una vivienda propia

La construcción de una vivienda propia puede resultar muy ventajosa ya que el ahorro, en el mejor de los casos, puede alcanzar el 30% del presupuesto, en cuestiones como la calidad de los materiales, las dimensiones, la distribución de las diferentes estancias y el hecho de no tener que pagar los costes de un promotor.

Con este tipo de instrumentos financieros, las hipotecas para terreno, los usuarios ganan en independencia y en la posibilidad de personalizar su vivienda. Las entidades financieras son conscientes de esta oportunidad de mercado y se muestran cada vez más interesadas en estos proyectos.

Herramientas como Kreditiweb, que actúa a modo de comparador de productos financieros, es de gran ayuda para los interesados en esta fórmula de construcción de vivienda. El portal ofrece información sobre créditos, préstamos y productos financieros en el que se ofrece información actualizada del sector financiero.