Santiago de Chile, 29 oct (EFE).- Abandonar la ropa y los tabúes en la puerta del teatro es la condición que tendrán que acatar los espectadores que acudan mañana a la representación de «Desnudos al Natural» en Santiago de Chile, la primera obra de teatro del país austral en la que actores y público se desnudan por completo.
«En Chile el desnudo es un tabú, por lo que esta obra es una excusa para debatir y hablar sobre la cuestión», afirmó hoy a Efe el director de la obra, Cristian Sanhueza,
La obra se estrenó hacer ya seis meses, pero en esta ocasión el desnudo de los asistentes es un requisito obligatorio para entrar, mientras que el pasado marzo los espectadores solo debían despojarse de la ropa un día en semana.
«Desnudos al natural», adaptación de la ópera prima del dramaturgo venezolano José Vicente Díaz Rojas, relata la historia de dos hermanos que, tras un tiempo de distanciamiento, se reencuentran para decidir el futuro de una particular herencia: una playa nudista.
Una temática que requiere la desnudez de los actores y les obliga a sentir cómodos sus cuerpos sin necesidad de elementos que los cubran o los escondan.
«Es muy interesante ver el cambio de comportamiento de los asistentes al despojarse de la ropa» explicó Sanhueza, quien aseguró que una vez desnudos los espectadores abandonan su timidez y empiezan a hablar los unos con los otros.
«Se nota que la gente tiene ansias por desnudarse» comentó otra de las actrices principales, Celeste Fernández, quien calificó de «fiesta» el ambiente que se vivió en las sesiones de los jueves el pasado marzo.
A parte de conseguir una mayor empatía con la historia que se está relatando, el desnudo del público convierte la obra en una experiencia comunitaria de liberación, abandono del pudor y de los prejuicios, según Sanhueza.
«En este país aún hay muchos prejuicios con el cuerpo», señala uno de los actores Gerald Hawliezek, quien añade que la obra ofrece la oportunidad de que el público se sienta cómodo con su cuerpo.
Y es que, lejos de ceñirse a los cánones de la belleza occidental, la obra quiere mostrar «distintos tipos de cuerpos para que la gente pueda sentirse identificados con ellos y aprenda a aceptar su propio físico» destaca una de las actrices Camila Lushinger.
Encontrar actores que estuvieran dispuestos a actuar sin ropa durante toda la obra no fue una tarea fácil para el director, sin embargo, el elenco al completo reconoce que esta experiencia les ha hecho crecer profesionalmente, pues requiere que pongan mucho más énfasis en la actuación.
Por muy atrevida que parezca la propuesta, Sanhueza está convencido que contará con un gran éxito de convocatoria, pues en el estreno la sala se completaba sólo los días en los que el desnudo del público era obligatorio.