Saint-Mars-La-Reorthe (Francia), 4 jul (dpa) – Tras la llegada del polémico Chris Froome a Francia, una nube de 100 periodistas y 20 cámaras recibieron hoy al campeón del Tour de France de ciclismo en un gimnasio de Saint-Mars-La-Reorthe.
Tres días antes del inicio de la edición 105 de la ronda francesa, el británico proclamó de nuevo su inocencia del caso de doping que ha pendido sobre él durante nueve meses y pidió un trato justo.
«Esto ha sido un gran reto para mí y mi familia. Estoy aliviado de que haya terminado. Se me ha caído un gran peso de los hombros», dijo Froome, que el lunes fue exonerado por la Unión Ciclista Internacional (UCI).
Los altos niveles de salbutamol detectados en su orina en septiembre en la Vuelta a España no fueron considerados un caso de doping. El británico tiene permiso para el uso de la sustancia al ser asmático.
Froome, que se presentó ante la prensa sin guardaespaldas, pidió a los aficionados que le traten con respeto.
«Si no les gusta Chris Froome, deben ponerse el maillot de un equipo al que apoyen y no llevar nada negativo a la carrera», dijo el capitán del Sky.
El jefe del equipo, David Brailsford, añadió: «Chris ha llevado toda esta pesadilla con dignidad, ha ganado el Giro y ahora está aquí. Nosotros siempre hemos creído que tomó una dosis permitida».
Froome calificó el Tour que comienza el sábado como el mayor desafío de su carrera. El ciclista de 33 años quiere ganar su cuarto título consecutivo y entrar además en el Olimpo de los pentacampeones del Tour.
De esta forma, también, conseguiría el doblete de Giro y Tour, algo que logró por última vez el italiano Marco Pantani en 1998.