Stuttgart (Alemania), 6 oct (dpa) – Cerca de un millar de mujeres siguen cautivas de las milicias terroristas de Estado Islámico (EI), indicó el presidente del Consejo Central de los Yazidíes de Alemania, Irfan Ortac, después de que la activista yazidí Nadia Murad fuera distinguida con el Premio Nobel de la Paz de 2018.
«Todavía hay aproximadamente unas mil mujeres en manos del EI» dijo Ortac en declaraciones que publica hoy el diario alemán «Heilbronner Stimme». «Están esclavizadas y son víctimas de abusos».
Nadia Murad es una de las 3.000 mujeres de la minoría yazidí de Irak que fueron sometidas a abusos sistemáticos y utilizadas como arma de guerra por la milicia terrorista Estado Islámico. Tras tres meses de cautiverio logró escapar y alzó la voz para denunciar la situación.
Murad, que tiene hoy 25 años, vive en Alemania. Actualmente trabaja por las víctimas de las torturas y abusos de la milicia terrorista como embajadora de buena voluntad de la ONU para la Dignidad de los Supervivientes de la Trata de Personas desde 2016.
Fue premiada con el Nobel junto al ginecólogo congoleño Denis Mukwege, quien se dedicó a asistir a las víctimas de la violencia sexual cometida por guerrilleros en la República Democrática del Congo.
«Nadia merece este premio más que nadie», dijo Ortac. «Ha estado viajando incansablemente durante los últimos cuatro años para informar a la gente sobre el destino de los yazidíes y de otras víctimas del EI».