El magnate Donald Trump, a la cabeza en las primarias republicanas, pone este lunes a prueba su campaña con el caucus de Iowa, pistoletazo de salida de las primarias para elegir a los candidatos a suceder a Barack Obama, en un momento en que los sondeos sitúan a Ted Cruz muy cerca y con un amplio número de indecisos aún.
También Hillary Clinton, favorita en el bando demócrata, se enfrenta a su primer reto en Iowa frente a Bernie Sanders, quien podría ensombrecer sus aspiraciones a ser la candidata en las elecciones del 8 de noviembre.
Los últimos sondeos muestran a Trump, un multimillonario empresario sin pelos en la lengua que hasta ahora nunca ha ocupado un cargo público, con una pequeña ventaja sobre Trump, el senador por Texas y candidato del Tea Party, mientras que Clinton tiene a su vez una ligera ventaja sobre Sanders, senador por Vermont.
Pero se mantiene la incertidumbre sobre quién acudirá a votar en los caucus y si Trump y Sanders conseguirán movilizar a sus partidarios, muchos de ellos nuevos en el proceso y desencantados con la política tradicional, para que participen.
A la impredecibilidad tradicional de Iowa se suma un amplio bloque de indecisos o votantes a los que se puede persuadir en ambos partidos en un estado en el que los votantes están acostumbrados a un largo cortejo por parte de los candidatos y no se apresuran a comprometer rápidamente su voto.
El sondeo publicado el sábado por ‘Des Moines Register’ y Bloomberg Iowa mostraba que tres de cada diez demócratas probablemente acudirían a votar mientras que entre los republicanos el 45 por ciento se mostraban indecisos y aseguraban que todavía podían cambiar de candidato.
Para los ganadores en Iowa, el premio será un impulso en la batalla por la nominación que podría prolongarse durante meses, mientras que muchos de los perdedores en el bando republicano podrían comenzar rápidamente a echarse a un lado.
Los votantes de Iowa acuden a los caucus en escuelas, bibliotecas y otros espacios públicos a partir de las 19:00 horas locales (2:00 hora española del martes) y los resultados se espera que se conozcan unas horas después.
DECISIÓN EN EL ÚLTIMO MOMENTO
Los iowanos a menudo toman su decisión en el último momento. En 2012, casi la mitad de los que participaron en el caucus republicano, el 46 por ciento, se decidieron «en los últimos días», según indicaron en un sondeo antes de entrar a votar.
En 2008, casi uno de cada cinco republicanos tomó su decisión el mismo día del caucus y el 13 por ciento en los tres días anteriores, según este mismo sondeo. En el caso de los demócratas, el 11 por ciento se decidieron ese mismo día y el 9 por ciento en los tres días previos.
Iowa será la primera ocasión en la que Trump podrán su capacidad de atracción entre los votantes a juego. Una victoria podría validar una campaña que ha estado marcada hasta ahora por sus polémicas declaraciones sobre los inmigrantes mexicanos o por su petición de prohibir la entrada a musulmanes al país.
Una derrota podría afectar a su identidad de ganador y generar una gran presión para lograr mejores resultados en las siguientes citas, las primarias en New Hampshire, el 9 de febrero, y en Carolina del Sur, el 20 de febrero.
En el caso de Clinton, ya sabe por propia experiencia lo que supone perder en Iowa. En su primera campaña para lograr la candidatura demócrata en 2008 quedó tercera en este estado por detrás de Obama, que terminaría ganando la nominación, y el senador John Edwards.