Figueres (Girona), 19 feb (EFE).- Catorce países, representados por 75 artistas, competirán desde mañana y hasta el próximo lunes por uno de los tres premios en juego en el concurso internacional del Festival de Circo de Figueres, el mayor de los que se celebran en España y uno de los dieciséis con más prestigio del mundo.
Los 24 espectáculos que se podrán ver bajo las carpas nunca se han visto con anterioridad en Europa occidental, por lo que la cita es también un polo de atracción para programadores de todo el mundo y una oportunidad para los protagonistas.
El festival llega a su tercera edición tras realizar un «salto adelante», según ha explicado a EFE su director, Genís Matabosch, quien lo ha concretado en el incremento de países representados, número de artistas y espectáculos en competición.
Matabosch ha detallado que esta cita figura entre los dieciséis concursos internacionales reconocidos en el mundo bajo los parámetros del certamen de referencia, que es el de Montecarlo, y, además, es el único de estas características en España.
La particularidad del Festival de Figueres es que los números son inéditos en Europa occidental, lo que le ha permitido conseguir una notoriedad internacional reforzada por un éxito de público.
El objetivo este año es alcanzar las 30.100 localidades vendidas, todas las disponibles a lo largo de las diez funciones programadas por la organización.
El presupuesto del festival es de 560.000 euros y, entre las compañías que acuden, destaca la presencia de la nacional de Pyongyang.
La presencia latinoamericana también es importante con la trapecista Camila, el payaso Pastelito o los acróbatas del Dúo Márquez.
Tras cuatro días de competición, el próximo lunes se disputará la Gran Final, en la que el jurado, compuesto por expertos internacionales, decidirán el nombre de los ganadores de los trofeos oficiales, que son unas estatuas en forma de elefantes de inspiración daliniana de oro, plata y bronce.
Además, el festival entregará un galardón de la crítica, otro de la imagen, otro del público y especiales a cargo de organismos de referencia dentro del sector circense.
La Gran Carpa que acoge esta cita es también parte del espectáculo, ya que su planta circular alcanza los 46 metros de diámetro, con una cúpula de 11 metros y una altura de 15 metros.
La preparación de un evento de estas dimensiones ha obligado a sus organizadores a trabajar durante un año y a recorrer más de medio millón de kilómetros en búsqueda de números de primer nivel inéditos en Europa.
A horas del estreno, más de doscientas personas de todo el mundo han llegado a Figueres, muchos a bordo de los 220 vuelos para artistas, miembros del jurado y prensa internacional.
El restaurante del festival servirá 2.650 comidas a los protagonistas, incluidos voluntarios y equipo técnico, que se alojarán en diez hoteles de la capital del Alt Empordà.
Con todas estas cifras, Genís Matabosch está convencido del «éxito» de una cita, que considera un valor en alza como referencia mundial de España en el ámbito del circo.