Ayudas en Asturias para la investigación e innovación en las empresas

El Gobierno de Asturias incentivará la investigación e innovación en el tejido empresarial asturiano con 7,4 millones. La Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad quiere impulsar, a través del Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (Idepa), los proyectos de I+D+i que mejoren la competitividad de las compañías y la creación y consolidación de Empresas de Base Tecnológica (EBT).

La convocatoria pública de subvenciones para la ejecución de proyectos de investigación y desarrollo tecnológico contará con una dotación de 5,9 millones. Esta línea pretende fomentar la puesta en marcha de proyectos en el marco de la Estrategia Regional de Especialización Inteligente (Asturias RIS3) con el objetivo de contribuir a la mejora de la competitividad de las empresas asturianas.

Los proyectos deberán estar relacionados con la investigación industrial o el desarrollo experimental, realizados por la propia empresa o subcontratados a un proveedor externo de I+D, que también podrá realizar estudios de viabilidad. Los gastos subvencionables serán los relativos a activos fijos, personal técnico, materiales, colaboraciones externas y adquisición de patentes.

En la pasada convocatoria, 108 empresas se beneficiaron de este programa y generaron una inversión en el ámbito de la I+D+i en Asturias de 17,9 millones.

Las ayudas dirigidas a empresas de base tecnológica cuentan con un presupuesto de 1,5 millones, lo que supone un aumento de medio millón respecto a 2020. El objetivo es impulsar el desarrollo de un tipo de compañía cuya actividad se centra en la explotación de productos o servicios que requieren el uso de tecnologías o conocimientos desarrollados a partir de la actividad investigadora. Son, por tanto, empresas muy innovadoras, dinámicas y que se desenvuelven en actividades no tradicionales tanto en su fase de creación y puesta en marcha, como en la de consolidación y desarrollo comercial.

Los costes subvencionables serán los relativos a activos fijos, personal técnico, materiales, adquisición de patentes, protección de la propiedad industrial, auditorías y gastos necesarios para la creación y el desarrollo de las empresas. En 2020 se aprobaron 15 proyectos que movilizaron una inversión pública y privada de 1,6 millones.