Australia investigará la ola de incendios

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(DPA/EP) – El Gobierno de Australia ha anunciado este jueves la puesta en marcha de una comisión de investigación a nivel federal por el llamado ‘verano negro’, la grave ola de incendios que ha sufrido el país en los últimos meses.

El primer ministro australiano, Scott Morrison, ha subrayado que el ‘verano negro’ ha supuesto un desafío a todos los niveles del Gobierno, por lo que ha defendido la necesidad de abrir una comisión de investigación a nivel federal.

La Comisión Real sobre los Planes ante Desastres Naturales, también conocida como la Comisión Real de Incendios Forestales, evaluará el nivel de preparación, la respuesta y la capacidad de Australia para recuperarse de catástrofes como la última ola de incendios.

Las comisiones reales se establecen en Australia para analizar temas de especial interés público y cuentan con amplias competencias en materia de investigación.

“La investigación reconoce el cambio climático, el mayor impacto del hecho de que nuestros veranos sean más largos, más secos y más calurosos y se centra en acciones prácticas que tienen relación directa a la hora de conseguir una Australia más segura”, ha dicho Morrison, muy criticado por su gestión de la crisis y, especialmente, porque se fue unos días de vacaciones fuera del país en plena ola de incendios forestales.

En Australia, las catástrofes naturales suelen gestionarse principalmente a nivel de los gobiernos de cada estado pero la investigación se realizará a nivel federal siguiendo el esquema del Gobierno federal y su respuesta ante la emergencia. El ex

El general Mark Binskin, exjefe de Estado Mayor de la Defensa de Australia, liderará la comisión de investigación. La comisión de investigación federal ha recibido el encargo de presentar un informe provisional con recomendaciones para finales de agosto, antes de que comience la época en la que se concentran los incendios y que suele iniciarse en diciembre.

Sin embargo, este año la época de incendios forestales comenzó en septiembre y ha quemado más de doce millones de hectáreas, dejando trece muertos, más de 3.000 casas destrozadas y acabando con la vida de unos 1.000 millones de animales.