Washington, 11 may (dpa) – La farmacéutica suiza Novartis y la empresa de telecomunicaciones estadounidense AT&T firmaron contratos de consultoría por un total de 1,8 millones de dólares con el abogado personal de Donald Trump inmediatamente tras la asunción del presidente, lo que hoy AT&T consideró como «un gran error».
«No se puede decir de otra manera. La contratación de Michael Cohen fue un gran error», señaló en una toma de posición su CEO Randall Stephenson, quien además indicó que la compañía resultó afectada por esta decisión.
Novartis, en tanto, explicó que esperaban que por 1,2 millones de dólares Cohen los asesorara sobre la política de salud del nuevo Gobierno.
AT&T, que esperaba obtener «perspectivas» de Cohen sobre la política gubernamental, desembolsó en tanto 600.000 dólares. El contrato se realizó durante los intentos por adquirir Time Warner.
Los medios de comunicación estadounidenses especularon que Cohen admitió el dinero para servir como vía de acceso a Trump. La Casa Blanca no quiso pronunciarse este miércoles ante reiteradas consultas al respecto y apuntó a los abogados personales del mandatario.
«The Wall Street Journal» escribió que si bien los pagos de empresas a asesores políticos en Washington están a la orden del día, el rol de Cohen como abogado del presidente estadounidense hace más compleja la situación.
Ambas empresas indicaron que debido a los pagos a Cohen fueron contactadas por el investigador especial del FBI Robert Mueller, quien indaga, entre otros, aspectos el entorno financiero de Trump.
La Justicia lleva adelante también pesquisas vinculadas con Cohen por haberle pagado 130.000 dólares a la actriz porno Stephanie Clifford para que no hablara sobre un presunto affaire con Trump.
El abogado de Clifford Michael Avenatti explicó que en los meses que sucedieron a la elección presidencial de noviembre de 2016 Cohen recibió diferentes pagos de empresas a la misma compañía fantasma utilizada para hacer fluir los fondos para su clienta.
Entre otros se habría registrado un pago del oligarca ruso Viktor Vekselberg de medio millón de dólares.